La Policía Nacional detuvo a 12 personas, siete de ellas menores de edad, e investigó a otra más por dos agresiones homófobas cometidas en Palencia los días 13 y 20 de septiembre de 2025. Las víctimas fueron contactadas mediante una aplicación de citas y citadas en un parque, donde sufrieron golpes, humillaciones y vejaciones. Los hechos se enmarcan en delitos de lesiones graves, trato degradante por odio, robo con violencia y daños.

El uso de aplicaciones de contacto como cebo revela una evolución en los patrones de violencia selectiva: los agresores no actúan por encuentro casual, sino que seleccionan previamente a sus objetivos. Esta premeditación eleva la gravedad de los cargos y apunta a la existencia de un grupo organizado que planificó ambos ataques con días de diferencia.
Menores implicados y dinámica grupal
La participación de siete menores entre los detenidos plantea interrogantes sobre la transmisión de discursos de odio entre jóvenes. Cuando miembros de este grupo de edad cometen delitos de motivación ideológica, suele existir un entorno previo de radicalización ligera que la policía debe investigar más allá del hecho puntual. El cargo adicional de grupo criminal refuerza esta lectura y permite actuaciones judiciales más amplias.
Las víctimas sufrieron además robo con violencia y daños en vehículo, lo que indica que el componente económico se sumó al odio como móvil secundario. Esta combinación de factores convierte el caso en un ejemplo de cómo la violencia homófoba actual combina motivaciones múltiples y aprovecha herramientas digitales para maximizar el impacto.
