Armando de la Fuente denunció que ingresó caminando al Hospital Zambrano Hellion por un fuerte dolor de cuello y que, tras permanecer 20 días internado, salió con parálisis de la cintura hacia abajo. Su testimonio fue difundido por el columnista Plácido Garza en una nueva entrega de una serie de publicaciones críticas sobre TecSalud y la administración del hospital.
De la Fuente afirmó que el episodio ocurrió en 2024, cuando una noche sufrió contracciones cervicales que calificó de insoportables. Según su relato, su familia solicitó una ambulancia con la intención de trasladarlo al Hospital Muguerza de la calle Hidalgo, pero el trayecto terminó en el Zambrano Hellion. Dijo que llegó por su propio pie, aunque fue colocado en silla de ruedas y posteriormente en una camilla por protocolos del centro médico.

El paciente sostuvo que durante su estancia recibió medicamentos que, a su juicio, agravaron su condición. También acusó que los médicos le atribuyeron diversos padecimientos sin ofrecer a su familia un diagnóstico confiable. Entre las explicaciones que, según dijo, recibió estuvo la posible presencia de una bacteria, aunque aseguró que esa hipótesis tampoco fue precisada.
De la Fuente relató que su hijo mayor decidió retirarlo del hospital al considerar que la familia estaba siendo defraudada. Atribuyó la parálisis a la atención que recibió y señaló a cinco médicos, a quienes acusó de actuar en contubernio con la administración hospitalaria. Estas acusaciones corresponden a su versión personal y el texto original no incluye una respuesta de TecSalud, del Zambrano Hellion, de Guillermo Torre-Amione ni de los especialistas mencionados.
Dos años y cuatro meses después de la hospitalización, De la Fuente afirmó que ha recuperado parcialmente la movilidad mediante rehabilitación continua y que puede caminar con una andadera, aunque con limitaciones. Indicó que su familia contempló presentar una demanda contra los médicos involucrados, pero que hasta el momento no ha concretado acciones legales.
En su testimonio, De la Fuente recordó que jugó futbol americano en su juventud con las Águilas del Colegio Americano y los Borregos del Tec, actividad que le dejó antecedentes de afectación cervical. Aun así, sostuvo que hasta los 88 años mantenía una vida activa, con caminatas y tenis, y que no había enfrentado problemas relevantes de salud antes de la crisis que motivó su traslado al hospital.
