Las personas que dejaron de usar una cuenta bancaria, un fondo de ahorro o una inversión pueden tener recursos aún recuperables, pero el plazo importa: tras tres años sin movimientos, el dinero pasa a una Cuenta Global del banco y, si permanece otros tres años sin ser reclamado, puede entregarse de manera definitiva a la Beneficencia Pública cuando no supera el equivalente a 300 días de salario mínimo. La consulta para localizar posibles saldos es gratuita y puede solicitarse ante la Condusef.
El dinero no desaparece al quedar inactivo
La Ley de Instituciones de Crédito establece el procedimiento para los recursos de cuentas que no registran depósitos ni retiros durante tres años consecutivos. En ese momento, la institución financiera los transfiere automáticamente a una Cuenta Global, administrada por el propio banco. Aunque el capital cambia de registro interno, sigue perteneciendo legalmente a su titular, quien puede solicitarlo durante ese periodo.

El traslado a la Cuenta Global tiene una consecuencia concreta: los recursos dejan de generar intereses o rendimientos. Aun así, el titular conserva la posibilidad de reclamarlos. El escenario cambia si pasan otros tres años sin que alguien los solicite. Para los montos que no superan 300 días de salario mínimo, la norma prevé su entrega definitiva a la Beneficencia Pública, una etapa tras la cual el patrimonio ya no puede recuperarse por la vía ordinaria.
La Condusef puede rastrear cuentas a nombre del solicitante
La Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros ofrece orientación para verificar si existen recursos pendientes. El trámite se denomina “Búsqueda de Cuentas Beneficiarias” y puede iniciarse en una subdelegación de la Condusef o mediante su portal en línea. La gestión es gratuita, confidencial y no requiere la intervención de despachos ni gestores externos.
Para presentar la solicitud, el interesado debe reunir una identificación oficial vigente, su RFC y, en caso de conservarlos, contratos o estados de cuenta antiguos. Estos documentos pueden ayudar a identificar productos financieros que quedaron fuera del control cotidiano, como una cuenta de nómina de un empleo anterior, un ahorro bancario o una inversión abierta años atrás.
La búsqueda se realiza en registros del Banco de México y de distintas entidades financieras del país. Según la información difundida, la respuesta oficial puede tardar hasta 60 días hábiles. El resultado indicará si existen cuentas a nombre del solicitante y, de haberlas, la institución bancaria específica donde se localizan.
La recuperación se tramita directamente con el banco
Cuando la respuesta de la Condusef es positiva, el siguiente paso es acudir a la sucursal señalada con una identificación oficial y el folio de resolución emitido durante la búsqueda. El banco debe verificar la identidad del titular antes de iniciar el procedimiento administrativo para entregar los fondos acumulados. La consulta ante la Condusef no tiene costo, por lo que ningún tercero puede cobrar por realizar esa verificación.
