La Asociación de Propietarios y Conductores de Taxi en Colombia (Asoproctax) presentó una propuesta para que las licencias de conducción sean vitalicias y se elimine su renovación periódica. La iniciativa mantendría controles médicos cada tres años, pero trasladaría los exámenes de los centros de reconocimiento de conductores a las Entidades Promotoras de Salud (EPS).

Hugo Ospina, presidente de Asoproctax, señaló que la propuesta está dirigida a todos los conductores del país y no únicamente al sector de los taxis. Según el dirigente, el documento no tendría fecha de vencimiento, aunque sus titulares deberían acreditar de manera regular sus condiciones físicas y mentales para conducir.
“Nuestra propuesta, para todos los conductores del país, no solamente para los compañeros taxistas, sino para usted y todos los conductores, es que la licencia de conducción debe ser vitalicia”, afirmó Ospina.
Exámenes en las EPS y reporte al Runt
El cambio central planteado por el gremio consiste en que los exámenes de aptitud física y mental se practiquen cada tres años en la EPS a la que esté afiliado cada ciudadano. La entidad de salud sería responsable de cargar el resultado directamente en el Registro Único Nacional de Tránsito (Runt).
Ospina sostuvo que el esquema permitiría conservar la verificación médica sin obligar a los conductores a acudir a los actuales centros de reconocimiento. “Cada tres años vamos a ir a hacer los exámenes de aptitud física y mental y no vamos a ir a esos centros de reconocimiento de conductores, vamos a ir a nuestra EPS”, explicó.
Actualmente, la vigencia de la licencia depende de la edad del conductor y del tipo de servicio autorizado. Para vehículos particulares, el documento dura diez años para menores de 60 años, cinco años entre los 60 y 80 años y un año para quienes superan los 80 años.
En el servicio público, la renovación se exige cada tres años a los conductores menores de 60 años y cada año a quienes tienen una edad superior. El objetivo de este sistema es certificar periódicamente que las personas mantienen las condiciones físicas y mentales necesarias para manejar.
La propuesta se conoce después de que la ministra de Transporte, Elsa Noguera, anunciara el 28 de agosto la suspensión de la entrada en vigencia de los Centros de Apoyo Logístico de Evaluación (CALE), previstos para aplicar nuevos exámenes teóricos y prácticos para obtener la licencia.
Asociaciones de conductores habían advertido que la operación de esos centros podría elevar el costo de la licencia de $1,4 millones a $2,2 millones. Noguera indicó que la medida permanecerá pausada mientras se revisa si los CALE contribuyen efectivamente a la seguridad vial y aseguró que el propósito es mejorar la formación de los conductores sin afectar de forma desproporcionada el bolsillo de los ciudadanos.
