Un sismo de magnitud 5.1 sacudió este miércoles el oeste y el centro de Colombia, apenas dos semanas después del terremoto de magnitud 7.4 que devastó sectores del occidente y la región cafetera del país. El movimiento ocurrió a las 11:45, hora local, y llevó a las autoridades a activar protocolos de evacuación mientras se verificaban posibles afectaciones.
Hasta el momento de la información, no se habían reportado víctimas ni daños materiales relacionados con el nuevo temblor. El Servicio Geológico Colombiano (SGC) ubicó el epicentro en el departamento de Santander, en el noreste del país, a una profundidad de 140 kilómetros. El organismo lo consideró el sismo más fuerte registrado en Colombia desde el terremoto del pasado 10 de agosto.

Dos magnitudes reportadas para el mismo movimiento
La información oficial presentó una diferencia en la magnitud atribuida al evento. Mientras el SGC reportó un sismo de 5.1, la Presidencia de la República señaló en un comunicado difundido en redes sociales que el movimiento había sido de magnitud 5.4 y que se registró a las 11:45 de la mañana.
La Presidencia indicó que mantenía comunicación permanente con las autoridades territoriales y los organismos de gestión del riesgo para establecer si se habían producido afectaciones. El Gobierno no informó en ese momento de daños confirmados, evacuaciones específicas ni personas lesionadas como consecuencia del temblor.
Seguimiento en un país afectado por el terremoto de agosto
El nuevo movimiento sísmico ocurrió cuando Colombia todavía enfrentaba las consecuencias del terremoto de magnitud 7.4 del 10 de agosto. Aquel evento golpeó con especial fuerza el occidente y la zona cafetera, dejando una situación de devastación que mantiene a las autoridades atentas ante nuevos movimientos telúricos.
El epicentro de este miércoles se localizó en Santander, una zona distinta de los sectores más afectados por el terremoto anterior, aunque el temblor fue registrado en áreas del oeste y el centro del país. La profundidad de 140 kilómetros fue uno de los datos técnicos incluidos en el reporte del SGC mientras avanzaba la evaluación oficial.
A través de su comunicación pública, la Presidencia pidió a la población mantener la calma, seguir las recomendaciones de las autoridades y reportar cualquier novedad mediante los canales oficiales. La verificación de posibles daños permanecía en curso al cierre de la información.
