San Diego, California.— Los Padres de San Diego derrotaron 4-3 a los Yankees de Nueva York gracias a una exhibición de poder que quedó registrada entre las más singulares de la historia reciente de las Grandes Ligas. El equipo local conectó cuatro cuadrangulares, tres de ellos en los primeros tres turnos de la ofensiva, para asegurar la serie ante el conjunto neoyorquino en Petco Park.
Fernando Tatis Jr., Jake Cronenworth y Manny Machado castigaron de manera consecutiva al abridor Gerrit Cole, uno de los principales referentes del pitcheo de los Yankees. Los batazos salieron hacia distintas zonas del parque: el jardín derecho, el izquierdo y el central, una secuencia que puso a San Diego en ventaja desde el inicio y cambió de inmediato el tono del encuentro.
Una apertura ofensiva que entró en los registros
La seguidilla de Tatis Jr., Cronenworth y Machado representó la duodécima ocasión en la historia de la MLB en que un equipo conecta jonrones con sus primeros tres bateadores. La hazaña, conocida en el beisbol como “back-to-back-to-back”, tuvo además un vínculo directo con la historia de los Padres: la primera vez que ocurrió en las Mayores fue protagonizada precisamente por San Diego, el 13 de abril de 1987, con Marvell Wynne, Tony Gwynn y John Kruk.
La diferencia entre aquel episodio y el de esta jornada no se limita al dato estadístico. La actual alineación de los Padres combinó velocidad, fuerza y experiencia en la parte alta del orden, mientras que la producción temprana obligó a Cole a trabajar desde una situación de desventaja. Para un lanzador de su nivel, conceder tres vuelacercas en una misma secuencia reduce el margen para administrar el partido, aunque el derecho logró permanecer en el montículo durante siete entradas.

Cole resiste, pero San Diego conserva la ventaja
Cole, quien dejó su registro en 8-8, permitió seis imparables y cuatro carreras en siete episodios, además de recetar tres ponches. El cuarto jonrón de los Padres llegó en la séptima entrada, cuando Luis Campusano se voló la barda ante el derecho. Aunque el abridor de Nueva York completó una salida larga y evitó que la diferencia se ampliara, el daño inicial resultó suficiente para definir el marcador.
Para Cole, fue apenas la segunda ocasión en que permite tres cuadrangulares en un mismo juego. La anterior se produjo el 9 de junio de 2022, frente a los Mellizos de Minnesota. El dato refleja la dimensión del arranque de San Diego, pero también muestra que el abridor de los Yankees consiguió limitar el impacto posterior de la ofensiva local y mantener a su equipo con posibilidades hasta las últimas entradas.
Michael King obtuvo la victoria para los Padres, con una labor de seis entradas en la que aceptó cuatro hits, otorgó tres bases por bolas y ponchó a tres bateadores. Su trabajo fue importante porque permitió que el equipo administrara la ventaja construida en el primer tramo sin tener que recurrir demasiado pronto a los relevistas de mayor responsabilidad.
El intento de remontada de Nueva York no fue suficiente
Los Yankees reaccionaron en la octava entrada y pusieron presión sobre el conjunto local. El relevista Adrián Morejón permitió las tres carreras de Nueva York, dos de ellas después de un error en un mal tiro a la primera base. La combinación de boletos, tráfico en las bases y una jugada defensiva defectuosa reabrió un partido que parecía controlado por San Diego.
La respuesta de los Yankees confirmó que el resultado no fue consecuencia de una superioridad completa durante las nueve entradas. Nueva York redujo la diferencia y aprovechó una falla defensiva para acercarse, pero no pudo completar la remontada. La ofensiva de los Padres, que había producido todo su daño mediante el batazo largo, no volvió a anotar; aun así, su ventaja inicial terminó siendo decisiva.
Mason Miller se encargó de cerrar el encuentro y retiró la novena entrada con tres ponches para conseguir su salvamento número 33. El desenlace también compensó la vulnerabilidad mostrada por el relevo en el octavo episodio: después de permitir que los Yankees se acercaran, San Diego recurrió a su cerrador para evitar que el juego cambiara de manos.
Triunfo con valor en la carrera por el comodín
Con el triunfo, los Padres mejoraron a 75-68 y permanecieron en el tercer lugar de la División Oeste de la Liga Nacional. Además, se colocaron a medio juego de los Diamondbacks de Arizona en la disputa por un puesto de comodín. En una recta final marcada por márgenes estrechos, una victoria ante un rival de alto perfil puede tener un valor adicional, aunque todavía no resuelve la pelea por la clasificación.
Los Yankees quedaron con marca de 81-62, en el segundo puesto del Este de la Liga Americana, y conservaron una ventaja de 8.5 juegos en la zona del comodín. Por esa posición, la derrota no compromete de inmediato su panorama de postemporada, pero sí evidenció un problema que el equipo deberá vigilar: la capacidad de recuperarse cuando su abridor recibe daño temprano y el bullpen entra en acción bajo presión.
San Diego, en cambio, obtuvo una victoria construida en dos fases claramente diferenciadas: un inicio ofensivo excepcional y un cierre defensivo y de pitcheo suficiente para resistir la reacción visitante. Los cuatro jonrones quedarán como el elemento más llamativo de la jornada, pero el resultado también mostró que, en la lucha por octubre, convertir una ventaja temprana en una victoria exige sostenerla incluso cuando el rival encuentra oportunidades en las entradas finales.
