Rubén Rocha Moya volvió a pedir licencia definitiva 32 horas después de retomar el gobierno de Sinaloa, en medio de una crisis política detonada por la detención de Fausto Corrales Rodríguez. En ese contexto, Andy López Beltrán, su hermano Gonzalo y Daniel Asaf participaron el 24 de agosto en una larga reunión privada en un restaurante de la Condesa, junto con los empresarios Juan Domingo Beckmann y Mauricio Garduño, según videos entregados a EL UNIVERSAL.

El 19 de agosto fue detenido Corrales, chofer y asistente personal de Héctor Melesio Cuén, exrector de la Universidad Autónoma de Sinaloa y testigo clave en el asesinato de este. La Fiscalía General de la República lo señaló por haber simulado que Cuén fue asesinado en una gasolinera y no en la finca donde ocurrió una reunión vinculada, según el texto, con Ismael Zambada y con la posible presencia de Rocha Moya.
Dos días después, el 21 de agosto, Rocha Moya regresó abruptamente al cargo tras 112 días de licencia temporal, concedida luego de la acusación de Estados Unidos sobre presuntos vínculos con el Cártel de Sinaloa. El retorno generó rumores y deslindes desde la Secretaría de Gobernación. La presidenta Claudia Sheinbaum calificó el hecho de imprudencia política y afirmó que ningún nombre podía estar por encima del pueblo y de la nación.
Ese mismo 21 de agosto también regresó a México el excontralmirante Fernando Farías Laguna, acusado de encabezar una red de tráfico de huachicol desde altos mandos de la Marina. Antes de abordar el vuelo, sostuvo una reunión de dos horas con agentes del FBI, a quienes, de acuerdo con la información citada, entregó nombres y datos para seguir la ruta del dinero. El expediente mencionado por EL UNIVERSAL incluye a Andy López Beltrán como una de las presuntas cabezas ocultas de esa red.
En esos días también trascendió que Estados Unidos y la Secretaría de Hacienda investigaban una empresa fundada en Tabasco, ligada a operadores cercanos al círculo de Amílcar Olán. Asimismo, se reportó la existencia de grabaciones que involucrarían con el Cártel Jalisco Nueva Generación a otros integrantes de la red atribuida a Andy López Beltrán. El texto no detalla resultados oficiales de esas indagatorias.
La reunión en Magazzino ocurrió el lunes 24 de agosto. Cinco o seis camionetas con guardaespaldas llegaron al número 51 de la calle Pachuca. El restaurante fue cerrado para el grupo, que ocupó la Chef’s Table, una barra para seis personas. Un mesero descorchó una botella de Sassicaia, vino cuyo precio en tienda puede ir de 16 mil a 24 mil pesos, según la añada.
Las imágenes, sin audio, permiten identificar en el teléfono de Gonzalo López Beltrán una nota sobre la vinculación a proceso de Corrales. La cena se prolongó al menos cinco horas. Gonzalo López Beltrán y Asaf se retiraron después de varias horas, mientras Andy permaneció bebiendo, fumando y observando en ocasiones una pantalla que le mostraban otros asistentes.
