Los conductores que circulen por Bogotá este lunes 7 de septiembre de 2026 deberán revisar con atención el tipo de vehículo y el horario correspondiente. De acuerdo con la programación divulgada por la Alcaldía, los taxis cuyas placas terminan en 3 o 4 no podrán movilizarse durante la jornada de restricción. Para los automóviles particulares, la programación aparece reportada como “todos”, mientras que las motocicletas figuran igualmente sin una terminación específica restringida.
La limitación comienza a las 5:30 de la mañana para taxis y vehículos de transporte especial. En el caso de los automóviles particulares, el horario inicia a las 6:00 y se extiende hasta las 9:00 de la noche. Esta diferencia de media hora es relevante para quienes combinan desplazamientos laborales, servicios contratados o trayectos hacia terminales y zonas de alta demanda.

La jornada no termina al finalizar la hora punta
El Pico y Placa no se concentra únicamente en las primeras horas de la mañana. Para los vehículos sometidos a la medida, la restricción se mantiene hasta las 21:00, por lo que salir después del trabajo sin comprobar previamente la placa puede derivar en una infracción. Los vehículos de carga tienen un esquema distinto: sus franjas de prohibición están fijadas entre las 6:00 y las 8:00, y nuevamente entre las 17:00 y las 20:00.
En el caso de los particulares, el sistema divide las placas en dos grupos: terminaciones del 1 al 5 y terminaciones del 6 al 0. El primer grupo no circula durante los días pares, mientras que el segundo tiene la restricción en los días impares. La medida opera de lunes a viernes, entre las 6:00 y las 21:00, salvo fines de semana y festivos. Sin embargo, la tabla específica publicada para esta fecha indica “todos” en la casilla de particulares, una formulación que los usuarios deberían verificar directamente con la Secretaría Distrital de Movilidad antes de emprender el viaje.
Por qué taxis y transporte especial requieren otra consulta
Los taxis y los vehículos de servicio de transporte especial no siguen exactamente la misma lógica que los automóviles particulares. Sus placas se agrupan por parejas: 1 y 2, 3 y 4, 5 y 6, 7 y 8, 9 y 0. La combinación restringida cambia cada semana; por eso, aplicar de memoria el esquema de una semana anterior puede ser una fuente frecuente de errores.
La diferencia entre ambos sistemas refleja que la ciudad intenta administrar de manera separada los vehículos de uso privado y aquellos que prestan servicios públicos o especiales. Un taxi inmovilizado no solo afecta al conductor: también puede alterar la disponibilidad del servicio para pasajeros, empresas y usuarios que dependen de recorridos programados. En los vehículos de carga, además, los horarios buscan reducir su presencia en los periodos de mayor congestión.
Las excepciones no son automáticas
La normativa contempla excepciones para vehículos eléctricos, híbridos y de cero emisiones; motocicletas; automotores diplomáticos, funerarios, de emergencia y seguridad; vehículos que transportan personas con discapacidad; unidades de control de tráfico, grúas, medios de comunicación, autoridades judiciales y transporte escolar. También pueden quedar exceptuados los vehículos destinados a la enseñanza automovilística y aquellos que transporten a tres o más ocupantes desde el inicio hasta el final del recorrido.
El beneficio exige un paso que suele pasar inadvertido: el registro previo ante la Secretaría de Movilidad de Bogotá. Tener un vehículo con características compatibles con una excepción no garantiza, por sí solo, que el sistema lo reconozca durante un control. Esta condición convierte la inscripción en una responsabilidad administrativa del propietario y no en un trámite que pueda resolverse después de recibir una multa.
Una alternativa pagada y una restricción distinta
Quienes no cumplen los requisitos de excepción pueden solicitar el Pico y Placa Solidario. Este permiso permite escoger días, semanas o meses de circulación a cambio de un aporte económico destinado al Sistema Integrado de Transporte Público. La alternativa amplía la flexibilidad para ciertos usuarios, pero también introduce una diferencia económica: la posibilidad de circular no desaparece, sino que se obtiene mediante un pago y bajo las condiciones fijadas por la administración distrital.
Bogotá cuenta además con el Pico y Placa Regional, una medida independiente que se aplica el último día de los puentes festivos en nueve corredores de ingreso. En esas jornadas, las placas impares tienen restringido el acceso entre las 12:00 y las 16:00, mientras que las pares enfrentan la prohibición entre las 16:00 y las 20:00. Los corredores incluyen las autopistas Norte y Sur, las avenidas Centenario, Calle 80 y Carrera 7, además de las vías a Choachí, La Calera, Suba-Cota y la conexión con los Llanos.
Esta modalidad no debe confundirse con la restricción ordinaria de un lunes laboral. Su objetivo es ordenar el regreso masivo de viajeros hacia la capital, cuando la congestión se concentra en los accesos y no necesariamente dentro de toda la malla urbana. Los vehículos con tres o más ocupantes, los destinados a personal médico y aquellos amparados por el Pico y Placa Solidario aparecen entre las excepciones señaladas para este esquema.
El costo de no comprobar la programación
La infracción por violar el Pico y Placa puede implicar una sanción económica y la inmovilización del vehículo. La información de referencia menciona una multa de 522.900 pesos y la infracción C.14 del Código Nacional de Tránsito, pero ese valor corresponde a una tarifa citada para 2023 y puede haber cambiado con las actualizaciones anuales. Por ello, la cifra no debería tomarse como definitiva para 2026.
El Pico y Placa se aplica en Bogotá desde 1998 y forma parte de una política que busca contener la congestión y reducir la contaminación. Su permanencia durante más de dos décadas muestra que la restricción se convirtió en una herramienta estructural de movilidad, aunque sus resultados dependen de la claridad de los calendarios, la fiscalización y la existencia de alternativas de transporte. Para este 7 de septiembre, la decisión más segura sigue siendo comprobar la placa, el tipo de vehículo, la hora y el registro de cualquier excepción antes de salir.
