Más de 2 mil 400 personas siguen desaparecidas en Nepal y China, dos días después de un devastador alud que sepultó poblados, destruyó puentes y arrastró vehículos en zonas fronterizas del Tíbet. Los equipos de emergencia han recuperado 586 cuerpos: 579 en Nepal y siete en China.

La autoridad nepalí de gestión de desastres incorporó a 933 trabajadores de centrales hidroeléctricas a la lista de desaparecidos, que también incluye excursionistas y peregrinos que se dirigían al monte Kailash. El ejército localizó a cerca de 100 personas atrapadas en un túnel de un proyecto hidroeléctrico y reportó el rescate de unas 350 personas en esa instalación.
El Servicio Geológico de Estados Unidos atribuyó el desastre al colapso de un glaciar a unos 5 mil 200 metros de altura, que desencadenó un flujo de agua helada y sedimentos. Una acumulación de agua cedió el viernes en el Tíbet, por lo que las autoridades ordenaron temporalmente a los rescatistas ponerse a salvo; la alerta fue levantada más tarde sin nuevas inundaciones reportadas.
China envió un primer grupo de 21 rescatistas a la zona del puesto fronterizo de Gyirong y Xi Jinping ofreció ayuda a Nepal. En las áreas devastadas comienzan a escasear los alimentos y el agua potable. La Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja estima que unas 93 mil personas podrían haberse visto afectadas.
