El portero de León, Irving Martínez, resultó ileso después de que uno de los hombres que asaltaron su casa le disparara durante la huida. Ni el futbolista mexicano, de 22 años, ni sus padres sufrieron heridas, aunque los responsables lograron escapar por la barda perimetral del fraccionamiento La Valenciana, ubicado en los límites entre León, Guanajuato, y Lagos de Moreno, Jalisco.
La llegada a la vivienda
El asalto ocurrió alrededor de las 4:00 horas de la madrugada del sábado, cuando Martínez y su familia regresaron a León después de viajar desde la Ciudad de México. El equipo enfrentó al Atlante en el Estadio Banorte y empató 1-1; el guardameta permaneció como suplente durante los 90 minutos.
Al llegar a la vivienda, la familia observó movimiento en el interior. Varios hombres con pasamontañas corrieron hacia el patio trasero y comenzaron a saltar la barda. Martínez siguió al último de ellos, pero el delincuente le disparó cuando el portero se acercaba. El atacante aprovechó que el jugador se protegió para continuar con la fuga.

El robo ocurrió antes del regreso
Las cámaras de seguridad solicitadas por la familia para presentar la denuncia muestran que el grupo ingresó a la casa aproximadamente media hora antes de que llegaran sus habitantes. En las grabaciones, algunos de los hombres aparecen sentados en los sillones, mientras otros revisan las habitaciones y retiran pertenencias.
Entre los objetos reportados como robados se encuentran joyas, ropa y otros artículos de valor. La familia pidió auxilio de inmediato, pero la policía llegó cerca de 30 minutos después. Los elementos de seguridad iniciaron la búsqueda de los sospechosos sin lograr localizarlos.
De acuerdo con reportes de Periódico AM de Guanajuato y Periódico Correo, las autoridades todavía deben determinar qué jurisdicción dará continuidad a la investigación, debido a que el domicilio se encuentra en una zona limítrofe entre Guanajuato y Jalisco.
El relato de Irving Martínez
En entrevista con mediotiempo, Martínez explicó que fue el primero en entrar a la vivienda y que de inmediato vio a los asaltantes. Dijo que comenzó a correr y a gritar que los estaban robando. Según su testimonio, uno de los hombres se lanzó desde un balcón hacia el jardín, donde quedó momentáneamente acorralado entre el portero y su madre.
El delincuente los apuntó y les exigió que no hicieran “pendejadas”. Después buscó una salida, volvió a correr y Martínez decidió seguirlo. Fue entonces cuando escuchó el disparo detrás de él. “Cuando cae, lo acorralamos mi mamá y yo, pero nos apuntaron y dijimos: ‘No, tranquilos’”, relató el guardameta.
Con la situación ya pasada, Martínez reconoció que perseguir al asaltante fue una mala decisión. “Ya me cayó el veinte: sí fue una estupidez haber corrido atrás de él, pero más tranquilo, ya con la cabeza fría”, declaró. También explicó que los hombres escaparon por una zona vulnerable de la barda perimetral, cercana a un desarrollo habitacional llamado Villas.
La misma zona fue señalada por AM como el lugar donde, en febrero de 2025, el futbolista uruguayo Nico Fonseca, entonces integrante de León, fue asaltado y secuestrado durante algunas horas.
