Durante la tarde del 30 de junio, colectivos de madres buscadoras regresaron por tercera ocasión al Estadio Azteca en el marco del Mundial de Fútbol 2026. Bajo la lluvia, sostuvieron fotografías y fichas de búsqueda frente a las vallas que resguardaban el acceso principal, mientras miles de aficionados llegaban al recinto. El acto buscó visibilizar la persistencia de miles de desapariciones en México en un momento de atención global concentrada en el deporte.
Las familias desplegaron cartulinas con rostros, nombres y datos de identidad de sus hijos desaparecidos. La consigna principal resonó con claridad: “¿Dónde están, dónde están nuestros hijos, dónde están?”. Esta frase, repetida frente a policías y asistentes, sintetizó la demanda central de obtener información precisa sobre el paradero de las personas ausentes, más allá de cualquier resultado deportivo.

Horas antes, en Calzada de Tlalpan cerca del Metro Ermita, los colectivos intentaron realizar una “cascarita de fútbol” como acto simbólico de memoria. Elementos de la Secretaría de Seguridad Ciudadana desplegaron un cordón que impidió el cierre total de la vialidad. Según testimonios de las manifestantes, se produjeron jalones y retiro de mantas, lo que derivó en denuncias por posible uso excesivo de la fuerza.
Respuesta institucional y disculpas
El 1 de julio, los secretarios de Gobierno y de Seguridad Ciudadana de la Ciudad de México, César Cravioto y Pablo Vázquez, emitieron un mensaje conjunto en video. Cravioto Romero reconoció que “un gobierno democrático cuando se equivoca debe reconocerlo” y expresó disculpas por los incidentes ocurridos sobre Calzada de Tlalpan. Vázquez Camacho detalló que se instruyó a las direcciones de Asuntos Internos y Derechos Humanos de la SSC para investigar los hechos y aplicar sanciones si se comprueba violación a protocolos policiales. Ambos funcionarios reiteraron el compromiso de garantizar la libertad de expresión y de facilitar el diálogo con los colectivos.
La administración capitalina ha señalado que, desde el inicio del Mundial el 11 de junio, se han mantenido canales de comunicación para que las demandas de búsqueda puedan expresarse en los alrededores de los estadios sin comprometer la seguridad de los asistentes. Hasta el momento, las madres buscadoras han llevado a cabo tres protestas en el Azteca, aprovechando los partidos que se disputan en el recinto.
Contexto de las desapariciones y el Mundial
México enfrenta una crisis de desapariciones que, según datos oficiales del Registro Nacional de Personas Desaparecidas, supera las 110 000 víctimas. Los colectivos de buscadoras han utilizado espacios de alta visibilidad, como el Estadio Azteca durante el Mundial 2026, para mantener el tema en la agenda pública. La estrategia responde a la necesidad de contrarrestar el desplazamiento mediático que genera un evento deportivo de esta magnitud.
La última jornada mundialista en el Azteca está programada para el 5 de julio. Para las familias, esa fecha representa la oportunidad final de realizar una protesta similar antes de que el foco de atención se traslade definitivamente. Una de las madres resumió la exigencia con claridad: “Únicamente que me diga en dónde están para ir a recoger lo que haya quedado de mis hijos. Eso es lo único que queremos”.
El despliegue policial y las medidas de contención aplicadas durante la marcha del 30 de junio plantean interrogantes sobre el equilibrio entre la seguridad de grandes concentraciones y el derecho a la manifestación pacífica. Las investigaciones anunciadas por la SSC permitirán determinar si se respetaron los protocolos vigentes. Mientras tanto, los colectivos mantienen su presencia en los accesos del estadio como recordatorio de que, para miles de familias mexicanas, la búsqueda de justicia continúa independientemente del calendario deportivo.
