El líder de Renovación Popular, Rafael López Aliaga, planteó que los delincuentes dedicados al sicariato y la extorsión sean considerados “objetivos militares”, para que la Policía pueda abatirlos “de frente”. El exalcalde de Lima formuló la propuesta este domingo durante un acto partidario en Carabayllo, al referirse al asesinato de Betsy Mallma, dirigenta de ollas comunes que, según indicó, se había resistido al pago de extorsiones.
López Aliaga comparó su iniciativa con el tratamiento que, según sostuvo, reciben los “terrucos urbanos” en Estados Unidos. “En Estados Unidos un terruco urbano es objetivo militar. ¿Qué significa eso? Que si lo encuentran, se lo bajan en una. Aquí también”, declaró. Luego añadió que los delincuentes identificados bajo esa denominación deberían ser objetivo militar y que la Policía debería poder dispararles.

El dirigente vinculó el planteamiento con la solicitud de delegación de facultades en materia de seguridad presentada por el Gobierno de la presidenta Keiko Fujimori ante el Congreso. “En la delegación de funciones vamos a añadirle más temas para erradicar ese terrorismo urbano”, afirmó durante su intervención.
También cuestionó que Fujimori haya pedido esperar hasta el próximo año para mostrar resultados en seguridad ciudadana. López Aliaga sostuvo que la urgencia se explica por la cifra de homicidios en el país: “Cada día tenemos seis muertos en todo el Perú. No aguanta para el próximo año”. Añadió que no le preocupan las críticas a su propuesta y reiteró su pedido de retirar al Perú de la Corte Interamericana de Derechos Humanos.
Entre sus otras iniciativas, propuso crear una oficina municipal de seguridad e inteligencia integrada por personal de las Fuerzas Armadas y de la Policía Nacional. Según explicó, esa instancia recibiría denuncias de extorsión, brindaría protección a las víctimas, geolocalizaría llamadas y prepararía expedientes sobre los presuntos implicados para remitirlos a las autoridades.
López Aliaga planteó además recurrir a cooperación internacional, especialmente mediante acuerdos con Estados Unidos. En el ámbito municipal, anunció que llevará al Concejo Metropolitano de Lima una propuesta para cambiar el nombre de la avenida Camino Real, en San Juan de Miraflores, por el de Betsy Mallma, así como erigir un monumento en homenaje a la dirigenta. “Eso no se queda así”, dijo antes de solicitar un minuto de silencio.
Secuestro y cuatro asesinatos en Trujillo
El pronunciamiento coincidió con el secuestro de un empresario minero en una vía pública de Trujillo, donde un grupo de atacantes con uniformes policiales interceptó un vehículo y asesinó a sus cuatro acompañantes. El hecho ocurrió tras la salida de una discoteca cercana, cuando el empresario y otras personas circulaban en un automóvil de alta gama por la capital de La Libertad.
Testigos señalaron que los atacantes usaban uniformes similares a los del Grupo Especial Contra la Lucha del Crimen Organizado, Grecco. El vehículo fue interceptado a pocos metros de la sede de la Dirección de Investigaciones Criminales de la PNP. El empresario secuestrado fue identificado como Jenss Lara Tantaquilla, de 31 años, quien aparentemente se dedica a la compra y venta de oro en la provincia de Pataz.
Pataz es una zona declarada en emergencia por el Gobierno debido a la actividad de organizaciones criminales que disputan el control de galerías vinculadas a la minería ilegal. Entre las víctimas mortales del ataque figuran Andrea Monzón Lingán, pareja del empresario; Nadia Edith Urtecho Rodríguez; Luis Alberto Rojas Ramos de Rosas; y Christopher Eduardo García Álvarez.
