La pobreza laboral en México aumentó 1.2 puntos porcentuales durante el segundo trimestre de 2026 frente al periodo enero-marzo, hasta ubicarse en 31.9% de la población. El repunte afectó a 24 de las 32 entidades federativas y estuvo vinculado con el crecimiento de la informalidad laboral, de acuerdo con un análisis de BBVA Research elaborado con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).
El indicador había alcanzado un mínimo histórico de 30.7% en el primer trimestre del año, dentro de los 21 años de registro. La pobreza laboral mide la proporción de la población que vive en hogares cuyos ingresos laborales no son suficientes para cubrir el costo de la canasta alimentaria.

Nayarit registró el mayor aumento
La evolución fue heterogénea entre los estados. Nayarit encabezó los incrementos, con un avance de 5.7 puntos porcentuales, al pasar de 20.4% a 26.1% de su población en pobreza laboral. Le siguieron Michoacán, con un aumento de 5.2 puntos, y Guerrero, donde el indicador subió 4.5 puntos, de 47.7% a 52.2%.
Chiapas presentó la mayor incidencia nacional, con 59.8%, seguido de Oaxaca, con 52.9%, y Guerrero, con 52.2%. En esas tres entidades, más de la mitad de la población reside en hogares donde la suma de los ingresos laborales no alcanza para comprar la canasta alimentaria. Veracruz, Zacatecas, Tabasco y Tlaxcala también se ubicaron entre los estados con mayores niveles.
Sonora fue la entidad con la mayor reducción entre ambos trimestres: pasó de 24.5% a 22.5%. Chihuahua disminuyó su indicador en 1.7 puntos porcentuales y Chiapas lo redujo en un punto. En el extremo inferior, Baja California Sur registró 13.8% de pobreza laboral, Baja California 17.3% y Colima 19.7%. También reportaron niveles inferiores al promedio nacional Quintana Roo, Chihuahua, Nuevo León y Querétaro.
El análisis de BBVA Research identificó una brecha persistente entre trabajadores formales e informales. La incidencia de pobreza laboral fue de 18.8% entre la población ocupada informal, frente a 0.6% entre quienes laboran en condiciones formales.
Durante el segundo trimestre, la tasa de ocupación informal alcanzó 30.2%, su máximo histórico en más de 20 años. La tasa de informalidad laboral también aumentó, de 54.8% a 55.1% entre el primer y el segundo trimestre. Según el informe, estos cambios podrían explicar al menos una parte del repunte de la pobreza laboral observado en el periodo.
BBVA Research señaló que la diferencia entre trabajadores formales e informales muestra la relación de la informalidad con la vulnerabilidad del ingreso laboral en México. El organismo consideró necesario favorecer la inversión y una mayor productividad, ampliar las oportunidades de empleo formal y sostener el crecimiento del ingreso laboral real.
El ingreso laboral promedio mensual de los hombres fue de 8,700 pesos en el segundo trimestre, mientras que el de las mujeres se ubicó en 7,000 pesos. El informe indicó que la reducción de las brechas de ingreso requiere atender tanto las diferencias entre hombres y mujeres como las disparidades entre las entidades federativas.
