La guerra entre Estados Unidos e Irán, ya en su séptimo mes, ha desbaratado las previsiones de recuperación económica de las monarquías del golfo Pérsico. Los gobiernos esperaban un conflicto breve y una normalización antes del otoño, pero la persistencia de la tensión ha trasladado el daño desde los mercados financieros a la economía cotidiana: menos vuelos, menos turistas, menos inversión inmobiliaria y menor capacidad para celebrar grandes eventos.

Dubái mide el coste de la incertidumbre
Dubái concentra las señales más claras de deterioro. Durante el primer semestre de 2026, el tráfico de pasajeros de su aeropuerto internacional cayó un 31 % interanual y la carga aérea retrocedió un 29 %. La ocupación hotelera bajó al 56 %, frente a cerca del 80 % en 2025, según datos citados por The Wall Street Journal. La prolongación de las suspensiones de rutas por parte de Air Canada, KLM y Lufthansa, algunas hasta 2027, muestra que el problema ya no se percibe como una alteración temporal.
El mercado residencial refuerza ese diagnóstico. Las ventas cayeron un 31 % en primavera y las operaciones de viviendas de más de cuatro millones de dólares se hundieron un 59 %, de acuerdo con Betterhomes. El retroceso del segmento de lujo es relevante porque depende especialmente de inversores extranjeros, movilidad aérea y confianza regional: tres variables debilitadas simultáneamente por el conflicto.
Eventos desplazados, estrategia en pausa
La reubicación del Gran Premio de Baréin en Sepang, Malasia, y el traslado de la Copa Mundial de Esports saudí de Riad a París confirman que la guerra afecta también a la estrategia de diversificación económica. Estos países buscaban reducir su dependencia petrolera mediante turismo, servicios, inversión y proyección internacional. La cancelación del Gran Premio saudí de Fórmula 1 evidencia que la seguridad y la conectividad vuelven a imponerse sobre esa agenda. Para el Golfo, el riesgo no es solo perder ingresos en 2026, sino que empresas, visitantes y capital adopten destinos alternativos incluso cuando disminuya la tensión.
