Imelda Tuñón atraviesa episodios recurrentes de ansiedad provocados por la disputa legal y familiar con Maribel Guardia, que se extiende ya más de año y medio. La actriz reconoció que su salud mental ha sido inestable y que limita sus salidas para preservar la calma, aunque mantiene la custodia compartida de su hijo.

En paralelo, Tuñón confirmó su relación de seis meses con el abogado y cantante Jorge Baruch. Destacó que la pareja convive sin conflictos con el menor y que cualquier rechazo al hijo habría terminado la relación, señalando una clara priorización del bienestar familiar por encima de las tensiones heredadas.
Hacia un posible acercamiento
La actriz expresó disposición a resolver diferencias con Maribel Guardia y José Manuel Figueroa, admitiendo errores mutuos y describiendo el conflicto como una “telenovela mediática” que debe cerrarse. Esta postura marca un giro estratégico: reconoce que la exposición pública ha agravado el desgaste emocional y que un acuerdo podría reducir la incertidumbre jurídica pendiente.
El origen del pleito sigue siendo la denuncia por presunta violencia familiar presentada por Guardia en enero de 2025, que derivó en custodia provisional del niño y posteriores acciones legales cruzadas. Aunque persisten procedimientos, el deseo explícito de Tuñón de bajar la intensidad del enfrentamiento introduce una variable nueva que podría acelerar una solución estable para el menor.
