Una fuga de gas natural detectada en la madrugada del 1 de julio en Nezahualcóyotl, Estado de México, activó un amplio operativo de emergencia que incluyó evacuaciones preventivas en la colonia Benito Juárez. El incidente se registró poco antes de la 1:00 de la madrugada en un ducto de 24 pulgadas ubicado en la intersección de Avenida Madrugada y Las Torres, según informó el presidente municipal Adolfo Cerqueda Rebollo.
El alcalde detalló que el gas natural, al ser más ligero que el aire, se dispersa de forma distinta al gas LP, lo que influye en las medidas de contención. Sin embargo, aclaró que esta característica no elimina los riesgos asociados, ya que requiere temperaturas cercanas a los 600 grados centígrados para inflamarse y no es tóxico en la misma medida que otros combustibles. Las autoridades locales enfatizaron la necesidad de respetar el perímetro acordonado para evitar cortocircuitos o cualquier fuente de ignición.

Respuesta coordinada de las autoridades
Desde los primeros minutos tras el reporte, se desplegó un operativo conjunto que involucró a Protección Civil municipal, Bomberos, Policía Municipal, Policía Estatal y Guardia Nacional. El objetivo principal fue controlar la fuga y minimizar cualquier amenaza para los residentes cercanos. Cerqueda Rebollo transmitió en vivo las indicaciones para que la población evitara acercarse al lugar, incluso por curiosidad, con el fin de no obstaculizar las labores técnicas.
Las evacuaciones preventivas se iniciaron en los tramos comprendidos entre Carmelo Pérez y Calandria, así como entre Carmelo Pérez y Bamba. En la zona limítrofe con Chimalhuacán, particularmente entre el Bordo y Cuarta Avenida, varias familias reportaron olor a gas, lo que llevó a ampliar el perímetro según la evolución de las condiciones ambientales y la dispersión del combustible. Esta estrategia flexible permite ajustar el radio de seguridad conforme avanza la contención.
Posibles causas y contexto urbano
De manera preliminar, las investigaciones apuntan a que la fuga solo pudo originarse por una intervención directa sobre el ducto, que se encuentra aproximadamente a dos metros de profundidad. Las autoridades consideran que una excavación accidental habría perforado la tubería. Este tipo de incidentes pone de relieve los riesgos asociados a los asentamientos irregulares que se han registrado durante años sobre la trayectoria del ducto.
El alcalde recordó que la presencia de construcciones no autorizadas en zonas con infraestructura subterránea representa un desafío persistente para la planeación urbana en municipios con alta densidad poblacional. Aunque aún no se ha identificado a un responsable específico, el caso subraya la importancia de reforzar la supervisión sobre este tipo de obras para prevenir daños a instalaciones críticas.
Medidas preventivas y recomendaciones
Las indicaciones emitidas por Protección Civil y la empresa operadora del ducto se centran en evitar el ingreso al área restringida y abstenerse de generar cualquier tipo de combustión o chispa. El gas natural, aunque más volátil en su dispersión, sigue requiriendo protocolos estrictos para garantizar la seguridad de los equipos de emergencia y de la población.
El operativo continúa en curso y las autoridades reiteraron que la población debe mantenerse informada exclusivamente a través de canales oficiales. Esta recomendación busca evitar la propagación de rumores que podrían generar pánico innecesario o interferir con las tareas de contención.
El incidente también invita a reflexionar sobre la necesidad de actualizar los protocolos de monitoreo en zonas con ductos de alta presión, especialmente en áreas donde el crecimiento urbano informal ha avanzado sin la debida coordinación con las instancias responsables de la infraestructura energética. La coordinación entre los diferentes niveles de gobierno y las empresas concesionarias resulta fundamental para reducir la probabilidad de eventos similares en el futuro.
Las labores de contención avanzan de manera gradual y las evacuaciones se mantendrán mientras persistan las condiciones de riesgo. Las autoridades locales han solicitado la colaboración ciudadana para facilitar el trabajo de los especialistas y minimizar cualquier afectación adicional.
