La situación en el sur del Líbano continúa siendo frágil pese a que los niveles de violencia son inferiores a los registrados a comienzos de año. La Fuerza Provisional de las Naciones Unidas en el Líbano (FINUL) informó este viernes de que sus fuerzas de paz contabilizaron 1.030 trayectorias de proyectiles entre el 21 y el 27 de agosto, una media de 147 al día.
Más de mil trayectorias en una semana
El dato fue incluido en un comunicado de la misión de la ONU, que mantiene labores de vigilancia sobre el terreno y seguimiento de los acontecimientos. La cifra reúne los proyectiles detectados durante siete días y muestra que, aunque la intensidad general de la violencia ha disminuido respecto a los primeros meses del año, los intercambios armados no han desaparecido.
La FINUL no presentó el registro como una señal de normalización de la zona. Por el contrario, describió la estabilidad existente como vulnerable y advirtió de que la continuidad de la actividad militar mantiene abierto el riesgo de una nueva escalada. La misión señaló que sus efectivos siguen trabajando con las partes para contribuir a prevenir un aumento de las hostilidades.

Daños persistentes para la población civil
Detrás de las cifras, la misión situó el impacto sobre los habitantes del sur libanés. Según su comunicado, los ataques continuos del Ejército israelí han dejado viviendas e infraestructuras vitales dañadas, mientras las comunidades de la zona afrontan dificultades para recuperarse.
La FINUL destacó así que el descenso de los niveles de violencia no se traduce por sí solo en una recuperación inmediata. Las consecuencias materiales de los enfrentamientos permanecen sobre el terreno y afectan a servicios y espacios esenciales para la vida cotidiana. La misión no ofreció en este comunicado un balance adicional de víctimas ni detalló nuevos daños concretos correspondientes a los siete días analizados.
La resolución 1701 y el diálogo entre Israel y Líbano
Ante este escenario, la fuerza internacional reiteró que el compromiso de Israel y el Líbano con la resolución 1701 del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas es esencial para reducir las tensiones, restablecer la estabilidad y permitir que las comunidades puedan recuperarse.
La actividad militar israelí en el sur del Líbano aumentó de forma significativa durante la primera mitad de agosto, según el contexto señalado por EFE. Ese incremento se produjo mientras Israel y Líbano mantenían un diálogo destinado a consolidar el acuerdo marco alcanzado a finales de junio con mediación de Estados Unidos.
El mandato actual de la FINUL finalizará el 31 de diciembre. Hasta entonces, la misión ha reafirmado que continuará supervisando la situación, informando sobre los acontecimientos y manteniendo contactos con las partes para tratar de contener una mayor expansión del conflicto.
