Dos soldados murieron y otros dos resultaron heridos luego de que un uniformado presuntamente disparara su arma de dotación contra sus compañeros en la base militar de Cupiagua, en Aguazul, Casanare. El hecho ocurrió en la mañana del jueves 3 de septiembre, según confirmó el Comando de la Décima Sexta Brigada del Ejército Nacional.
Las víctimas pertenecían al Batallón de Infantería N.° 44, adscrito a esa brigada de la Octava División. Los heridos recibieron atención inicial dentro de la instalación y fueron trasladados a un centro hospitalario regional, aunque la institución no informó su estado de salud ni divulgó oficialmente las identidades de los involucrados.

Investigación sobre un hecho de intolerancia
El Ejército calificó el caso como un episodio de intolerancia y activó sus protocolos junto con las autoridades judiciales para establecer las circunstancias de tiempo, modo y lugar del ataque. La prioridad investigativa será determinar qué originó la agresión, cómo se produjo el acceso y uso del arma dentro de la base y si existían señales previas de conflicto entre los militares.
Medios locales identificaron a los fallecidos como Eduar Alejandro Marín Cárdenas, quien prestaba servicio militar hasta enero de 2027, y Diego Armando Arias Guanaro, de 19 años, quien habría muerto durante el traslado al centro asistencial. También reportaron que el presunto atacante tendría el apellido Hernández; esos datos no han sido ratificados por el Ejército.
El caso trasciende la dimensión penal por tratarse de una agresión ocurrida dentro de una instalación militar, donde la disciplina, la supervisión de armamento y la gestión de conflictos son controles esenciales. La investigación deberá aclarar responsabilidades individuales y eventuales fallas institucionales, mientras el Ejército expresó condolencias a las familias de los muertos y pidió la recuperación de los heridos.
