Coyote vs. Acme continúa avanzando en la taquilla internacional pese a un desempeño moderado y a la presión de Spider-Man: Un Nuevo Día, que permanece como la principal fuerza comercial del mercado. En su segundo fin de semana, la producción de los Looney Tunes acumuló alrededor de 39 millones de dólares, equivalentes a unos 658 millones de pesos, aunque el dato todavía no refleja por completo sus ingresos fuera de Estados Unidos.
La cifra disponible debe leerse con cautela. La recaudación de México no se ha actualizado completamente en el total mundial: la película ya supera los 150 millones de pesos en ese mercado, pero cerca de 4 millones de dólares, aproximadamente 67 millones de pesos, aún no aparecen incorporados. Reino Unido también representa una aportación relevante, con cerca de 1 millón de dólares reportado hasta ahora, aunque ese registro permanece pendiente de actualización.
Un resultado discreto, pero todavía competitivo
El comportamiento de Coyote vs. Acme no corresponde al de un gran fenómeno cinematográfico, pero tampoco muestra un desplome inmediato. Su avance gradual le permite conservar posibilidades de alcanzar una recaudación suficiente para equilibrar sus costos. Las estimaciones citadas por analistas apuntan a un recorrido de al menos 70 millones de dólares en Estados Unidos y aproximadamente 100 millones de dólares a nivel mundial.
Ese escenario no necesariamente convertiría al filme en un éxito financiero. Con una recaudación mundial cercana a los 100 millones de dólares, la cinta podría evitar pérdidas importantes, pero difícilmente generaría ganancias amplias después de considerar el reparto de ingresos con los exhibidores, los gastos de distribución y la inversión publicitaria. La diferencia entre recuperar el presupuesto y producir beneficios será determinante para valorar su desempeño final.

El mercado mexicano aparece como uno de los soportes más sólidos para la película. Su desempeño por encima de los 150 millones de pesos indica que existe una respuesta favorable entre el público local, pero también evidencia que la taquilla de una producción de este tipo depende de la suma de muchos territorios. Cuando algunos reportes internacionales se actualizan con retraso, el resultado global puede parecer menor o más débil de lo que realmente es.
Spider-Man conserva el control del calendario
El obstáculo principal no es únicamente la velocidad con la que Coyote vs. Acme atrae espectadores, sino la permanencia de Spider-Man: Un Nuevo Día en la primera posición. Después de un mes en cartelera, la película de Sony ronda los 2.4 mil millones de dólares, unos 40 mil millones de pesos, y continúa con una presencia internacional suficientemente fuerte para concentrar buena parte de las funciones, las pantallas premium y la atención del público.
En condiciones normales, una película que lleva varias semanas en exhibición debería comenzar a perder fuerza. Sin embargo, el caso de Spider-Man muestra que una marca consolidada puede prolongar su ciclo comercial cuando conserva demanda en distintos mercados. La permanencia del superhéroe reduce el espacio disponible para títulos familiares y de animación, especialmente durante los fines de semana, cuando la competencia por las funciones más rentables se intensifica.
Las previsiones apuntan a que Spider-Man: Un Nuevo Día podría conservar el liderazgo hasta mediados de septiembre, cuando llegarían Resident Evil y La Isla Olvidada. Para Coyote vs. Acme, esto crea una ventana limitada de aproximadamente dos semanas. El filme necesita aprovechar ese periodo para aumentar su acumulado antes de que los nuevos lanzamientos modifiquen nuevamente el reparto de pantallas y la demanda del público.
La comparación con Paw Patrol revela el verdadero riesgo
El antecedente más cercano es Paw Patrol: La Dino Película, que cerró su recorrido con alrededor de 137 millones de dólares, equivalentes a 2.3 mil millones de pesos. Aunque quedó por debajo de los 200 millones de dólares obtenidos por La Súper Película, la producción alcanzó una posición financieramente favorable porque su presupuesto fue de aproximadamente 40 millones de dólares.
La comparación resulta útil porque ambas cintas enfrentaron una situación parecida: una franquicia reconocida tuvo que competir contra una aventura de Spider-Man con una capacidad de convocatoria muy superior. Paw Patrol no repitió el fenómeno de su entrega anterior, pero consiguió avanzar de manera constante hasta cumplir su objetivo comercial. Su caso demuestra que una secuela puede ser rentable sin igualar el récord de la película previa, siempre que mantenga controlados sus costos y alcance una audiencia estable.
Coyote vs. Acme podría seguir una trayectoria semejante. Si logra acercarse a los 100 millones de dólares globales, su balance dependerá menos de convertirse en un éxito masivo y más de la relación entre recaudación, presupuesto y gastos de lanzamiento. La recepción favorable en México y el estreno británico ofrecen señales positivas, aunque la falta de actualizaciones completas impide medir todavía con precisión el ritmo real del filme.
Una señal para las franquicias animadas
El desempeño de Coyote vs. Acme también plantea una cuestión más amplia para los estudios: el reconocimiento de una marca no garantiza que el público acuda al cine al mismo ritmo que en años anteriores. Los Looney Tunes conservan un valor cultural considerable, pero la película debe competir en un entorno dominado por propiedades con una narrativa serializada y una base global de seguidores, como Spider-Man.
Para Paramount, el caso de Paw Patrol confirma que una franquicia puede seguir siendo viable aunque pierda parte de su impulso inicial. Para los responsables de Coyote vs. Acme, en cambio, las próximas semanas serán decisivas. Un crecimiento sostenido permitiría cerrar la exhibición con pérdidas limitadas o incluso con un resultado equilibrado; una caída acelerada tras los próximos estrenos podría dejarla por debajo de las expectativas y complicar la continuidad de este tipo de apuestas en salas.
