El Gobierno de la Ciudad de México anunció una investigación interna sobre la actuación de elementos de la Secretaría de Seguridad Ciudadana durante la manifestación que colectivos de personas buscadoras realizaron el martes en Calzada de Tlalpan, a la altura de Avenida Ermita. La medida incluye una disculpa pública por los incidentes registrados, que involucraron empujones y señalamientos de posibles excesos policiales.
El operativo se desplegó, según el propio secretario Pablo Vázquez, para acompañar la marcha y evitar el bloqueo total de la vialidad mientras se mantenía el flujo vehicular. Sin embargo, la línea de contención generó roces que derivaron en quejas por presuntas violaciones a los protocolos de actuación. Vázquez ordenó que la Dirección General de Asuntos Internos y la Dirección General de Derechos Humanos realicen una investigación exhaustiva para determinar si hubo irregularidades y aplicar las sanciones correspondientes.

Contexto de las movilizaciones
Las colectivas de buscadoras han intensificado sus acciones en las inmediaciones del estadio durante la Copa Mundial, buscando visibilizar la desaparición de miles de personas en el país. El secretario de Gobierno, César Cravioto, explicó que desde el inicio del torneo la administración ha buscado conciliar el derecho a la manifestación con la movilidad de los aficionados. Se mantiene un diálogo permanente con los colectivos para permitir que sus demandas lleguen a las zonas cercanas al recinto deportivo durante los partidos de la selección mexicana.
Cravioto lamentó lo ocurrido y reiteró que no existió instrucción alguna para restringir la libertad de expresión. Aseguró que cualquier conducta que contravenga los protocolos será sancionada conforme a la normatividad vigente y que la dependencia rechaza actos que vulneren derechos, especialmente de quienes encabezan causas legítimas como la búsqueda de personas desaparecidas.
Protocolos y tensiones estructurales
El incidente revela una tensión recurrente entre las fuerzas de seguridad y los movimientos sociales en contextos de alta visibilidad mediática. Aunque el operativo buscaba preservar la circulación, la presencia de una línea de contención en una calzada principal generó fricciones que, según los manifestantes, excedieron lo previsto. La investigación ordenada por Vázquez permitirá esclarecer si se respetaron los lineamientos internos sobre uso proporcional de la fuerza y respeto a la dignidad de los manifestantes.
En México, los colectivos de buscadoras operan en un entorno de alta vulnerabilidad: enfrentan amenazas, falta de recursos y lentitud institucional en las pesquisas. La Ciudad de México ha implementado un Sistema de Búsqueda de Personas que busca articular esfuerzos entre autoridades y familias, pero episodios como el de Calzada de Tlalpan ponen a prueba la confianza en los mecanismos de acompañamiento policial durante protestas.
Implicaciones para el derecho a manifestarse
El caso también plantea preguntas sobre cómo las autoridades locales gestionan la seguridad durante eventos masivos como un Mundial. La prioridad declarada de facilitar el acceso de aficionados no debe traducirse en restricciones desproporcionadas a otros grupos. La disculpa pública emitida por Cravioto representa un reconocimiento de que los hechos superaron los límites aceptables, aunque su alcance real dependerá de los resultados de la investigación interna y de eventuales medidas correctivas.
Expertos en derechos humanos señalan que la transparencia en estos procesos es clave para evitar que episodios similares erosionen la legitimidad de las instituciones. Si las indagatorias concluyen que existieron violaciones, las sanciones no solo deben ser administrativas, sino que podrían incluir recomendaciones para ajustar los protocolos de contención en futuras movilizaciones.
El Gobierno capitalino ha reiterado su compromiso de fortalecer las acciones del Sistema de Búsqueda de Personas. Sin embargo, la efectividad de ese compromiso se medirá tanto por los resultados de las investigaciones como por la capacidad de prevenir nuevos roces entre manifestantes y elementos policiales en un contexto de alta sensibilidad social.
