El pleno del Parlament aprobó por unanimidad remitir al Congreso una proposición de ley que elimina el copago en prestaciones sanitarias para pacientes de esclerosis lateral amiotrófica y reduce trámites administrativos. La iniciativa, impulsada por PSC, Junts, ERC, Comuns y CUP, corrige deficiencias detectadas en la aplicación de la Ley ELA tras sus primeros años.

El texto plantea que las ayudas a enfermos dependientes se consideren sanitarias y no sociales, lo que impide aplicar copagos. Incluye la garantía de atención domiciliaria 24 horas, la compatibilidad entre prestaciones por ELA y dependencia grado III+, y la obligación de que el Estado cubra el 50 % del coste real de los cuidados en lugar de un importe teórico. También agiliza los procesos de revisión de discapacidad para evitar retrasos en el acceso a recursos.
Urgencia y consenso transversal
Diputados de todos los grupos coincidieron en que la enfermedad exige respuestas rápidas. ERC y Junts subrayaron que “el tiempo cuenta” y que la Administración debe aportar “eficacia”. Los socialistas destacaron la necesidad de blindar la atención en el domicilio, mientras Comuns y CUP recordaron que la sanidad debe permanecer gratuita y universal. Vox y PP, aunque criticaron la gestión del Govern en dependencia, respaldaron finalmente el texto tras decaer sus enmiendas.
Dos pacientes asistieron al debate desde el hemiciclo, acompañados de familiares y de la Fundació Catalana d’ELA Miquel Valls. La medida representa un intento de ajustar la norma estatal a la realidad clínica de una patología neurodegenerativa donde cualquier demora administrativa agrava el impacto económico y asistencial en las familias.
