Diez años después del referéndum del 23 de junio de 2016, el Brexit sigue marcando la trayectoria británica con pérdidas medibles. Siete primeros ministros en una década evidencian la inestabilidad política derivada de aquella decisión impulsada por David Cameron para contener a la ultraderecha. La salida de la Unión Europea elevó barreras comerciales que contrajeron el intercambio con el principal socio económico del país.

Estimaciones independientes sitúan la economía británica entre un 6 % y un 8 % más pequeña de lo que habría sido sin el divorcio europeo. La pandemia y la guerra en Ucrania agravaron la coyuntura, pero las nuevas fricciones arancelarias con la UE explican la mayor parte del rezago estructural. Socialmente, el país muestra mayor polarización: Reform UK y los Verdes ganan espacio mientras los partidos tradicionales pierden apoyo entre los jóvenes, que hoy prefieren revertir la decisión.
Terremotos en Venezuela
El 24 de junio dos sismos de gran magnitud golpearon Venezuela. La falta de preparación y la corrupción en el programa Gran Misión Vivienda convirtieron edificios mal construidos en trampas mortales. A diferencia de Japón, donde normas antisísmicas limitan daños, el saldo venezolano revela que la debilidad institucional amplifica las catástrofes naturales.
Stonewall y el Orgullo
El 28 de junio se cumplieron 57 años de la redada en el bar Stonewall de Nueva York. Aquel hecho originó el Día del Orgullo LGBT+, que hoy combina conmemoración de derechos y visibilidad comercial. El contraste entre la inestabilidad británica, la tragedia venezolana y la expansión global de esta efeméride ilustra cómo 2016 inauguró un ciclo de fracturas políticas cuyas consecuencias siguen vigentes.
