Un sismo de magnitud 3.9 ocurrió el 25 de junio de 2026 frente a la costa de Chiapas, con epicentro a 129 kilómetros al suroeste de Pijijiapan. El Servicio Sismológico Nacional ubicó el hipocentro a 16 kilómetros de profundidad, coordenadas 14.838° N y -94.04° O. La proximidad a la zona de subducción entre las placas de Cocos y Norteamérica explica la recurrencia de estos eventos en la región.

Aunque la magnitud se considera menor y no genera daños estructurales relevantes, la profundidad superficial permite que el movimiento se perciba claramente en localidades cercanas. La costa chiapaneca registra actividad sísmica constante debido a la dinámica tectónica del Pacífico mexicano, por lo que estos temblores forman parte del proceso normal de liberación de energía acumulada.
Monitoreo y preparación
El SSN mantiene vigilancia permanente para emitir alertas oportunas. Las autoridades de Protección Civil recomiendan revisar viviendas tras el evento, aunque las réplicas resultan improbables con esta magnitud. La población local, habituada a estos fenómenos, restablece rápidamente la normalidad sin interrupciones en servicios básicos.
Este tipo de sismos refuerza la necesidad de planes familiares de emergencia y simulacros periódicos. La cultura de prevención sigue siendo la herramienta más efectiva ante la actividad tectónica persistente de la zona.
