El Canal de Panamá llegará a septiembre con una reducción programada de sus tránsitos diarios y con sus dos principales embalses todavía bajo presión por la falta de lluvias. Al cierre de agosto, el lago Gatún permanecía estable en 83.89 pies, pero a 3.61 pies de su máximo operativo, mientras Alhajuela había recuperado parte del terreno perdido y alcanzaba 233.06 pies. La Autoridad del Canal de Panamá (ACP) mantendrá medidas para reservar agua destinada tanto a la navegación como al consumo humano.

Los registros automáticos de la ACP, actualizados a las 6:30 a.m. del 29 de agosto, situaron a Gatún en 25.57 metros y a Alhajuela, también llamado Madden, en 71.04 metros. El máximo operativo de Gatún es de 87.50 pies, o 26.67 metros, mientras que el de Alhajuela llega a 252 pies, equivalentes a 76.81 metros. Estas cifras describen la elevación del agua y no el porcentaje de almacenamiento disponible, que depende de la superficie inundada, la profundidad y el volumen utilizable de cada lago.
De mayo a agosto, se amplió el déficit
La presión actual se formó durante una estación lluviosa más seca de lo previsto. Desde mayo se profundizó el déficit de precipitaciones en la Cuenca Hidrográfica del Canal y, con ello, disminuyeron los aportes de los ríos a los embalses. Entre mayo y agosto, la lluvia acumulada quedó 34% por debajo del promedio histórico. Las entradas de agua registraron una brecha aún mayor, cercana al 44%.
La diferencia entre ambos indicadores responde a que la lluvia no se convierte de inmediato en agua almacenada. Su intensidad, distribución y localización sobre la cuenca condicionan el caudal que finalmente llega a los lagos. El año 2026 había comenzado con una temporada seca de lluvias superiores a lo normal, pero el comportamiento cambió durante los meses lluviosos.
Alhajuela se recuperó, Gatún se mantuvo contenido
Durante el último mes, Gatún osciló alrededor de los 84 pies, con variaciones moderadas. Alhajuela mostró una recuperación más visible: pasó de niveles cercanos a 226 pies al final de julio a superar los 233 pies en agosto, favorecido por las precipitaciones recibidas en su subcuenca. Ese repunte ofrece un alivio parcial, aunque no elimina la necesidad de recuperar el nivel de Gatún antes de diciembre.
La propia plataforma hidrometeorológica advierte que los datos recientes son generados automáticamente y todavía no han sido revisados por especialistas de la Sección de Meteorología e Hidrología. Por esa razón, los valores deben considerarse preliminares, aunque permiten seguir la tendencia de los embalses frente a las lluvias de las últimas semanas.
El 4 y el 15 de septiembre bajarán los cupos
La respuesta operativa comenzará el 4 de septiembre. El Canal, que venía ofreciendo 38 tránsitos diarios durante 2026, reducirá la disponibilidad a 34 cupos: nueve para buques que utilizan las esclusas neopanamax y 25 para las panamax. Será la segunda reducción por razones hídricas en la historia de la vía interoceánica.
El ajuste se profundizará el 15 de septiembre, cuando los cupos de las esclusas panamax pasarán de 25 a 23. La oferta total quedará entonces en 32 tránsitos diarios, seis menos que los disponibles previamente, mientras se conservarán nueve espacios para los buques neopanamax.
El calado seguirá bajo revisión hasta octubre
La ACP también modificó su calendario de restricciones de calado. El límite de 48 pies para los neopanamax continuará vigente el 2 de septiembre. La reducción posterior a 47.5 pies, que estaba prevista antes, fue aplazada hasta el 1 de octubre. La entidad señaló que esas fechas podrían revisarse de nuevo según el nivel proyectado de Gatún y las precipitaciones que se registren.
La incertidumbre se mantiene para los meses que concentran buena parte del agua necesaria para llenar los reservorios antes de la siguiente estación seca. La Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos confirmó el fortalecimiento de El Niño en el Pacífico tropical y estimó una probabilidad superior al 90% de que alcance una intensidad muy fuerte durante el otoño e invierno boreales de 2026-2027. En Panamá, un episodio intenso suele asociarse con menos lluvias en la vertiente del Pacífico, aunque no descarta aguaceros puntuales.
