La tormenta del 28 de junio estableció un nuevo máximo de precipitación en la Ciudad de México durante la actual administración. Según el secretario de Gestión Integral del Agua, Mario Esparza Hernández, cayeron 28 milímetros que equivalen a 42 millones de metros cúbicos de agua solo en la capital, superando en 8,3 % el registro del 29 de junio de 2025.

Al sumar la zona metropolitana del Estado de México, el volumen total alcanzó 73 millones de metros cúbicos. Las autoridades reportan que la intensidad se concentró especialmente en las inmediaciones del Estadio Ciudad de México, donde se activaron operativos preventivos ante el partido de la selección nacional.
Tendencia de mayor pluviosidad
Los datos muestran que 2025 ya había sido el año más lluvioso de la última década en la mayoría de las alcaldías. El nuevo récord confirma una secuencia de eventos extremos que contrasta con los periodos de sequía registrados entre 2019 y 2023. Esta volatilidad creciente exige revisar la capacidad de drenaje y los protocolos de respuesta en zonas vulnerables, más allá de las medidas puntuales anunciadas para Paseo de la Reforma.
Implicaciones operativas
La jefa de Gobierno, Clara Brugada, reconoció la fuerza localizada de la precipitación. El hecho de que el récord se haya producido antes del pico tradicional de la temporada indica que las infraestructuras deben prepararse para volúmenes superiores a los históricos. Las 15 estaciones de monitoreo activas hasta finales de junio proporcionan evidencia suficiente para priorizar inversiones en mantenimiento y alerta temprana en lugar de reaccionar ante cada evento.
