El dúo argentino Pimpinela tendrá, por primera vez, una película biográfica. “Pimpinela, el origen de la leyenda” comenzará a rodarse en 2027 y tiene previsto llegar a los cines hacia finales de ese mismo año, en un proyecto que trasladará al lenguaje cinematográfico la historia artística y personal de los hermanos Lucía y Joaquín Galán.
La película será dirigida por Lorena Muñoz, realizadora reconocida por sus trabajos en biografías musicales como “Gilda” y “El Potro”. El guion estará a cargo de Mario Segade. La producción quedó formalizada mediante un acuerdo entre FAM Contenidos y Sipur Studios, en coproducción con Costes Studio y Loishka, una estructura que sitúa al proyecto dentro de una línea de cine interesada en reconstruir figuras centrales de la cultura popular argentina.
Una historia que todavía no tiene rostros en pantalla
Las productoras informaron que el filme recorrerá la vida de los Galán desde sus raíces familiares y el ambiente en el que se formaron hasta la consolidación de una propuesta musical singular. El relato buscará mostrar cómo experiencias personales, conflictos y vínculos afectivos terminaron convertidos en canciones capaces de atravesar décadas y fronteras.
Aún no se anunciaron los intérpretes que encarnarán a Lucía y Joaquín en las distintas etapas de sus vidas. La elección será uno de los puntos decisivos de la producción: Pimpinela no construyó su identidad únicamente a partir de melodías, sino también mediante voces, gestos y una tensión escénica muy reconocible. Cualquier representación deberá reproducir esa dinámica sin reducirla a una simple imitación.

Del vínculo entre hermanos a un formato musical propio
Con más de cuatro décadas de trayectoria, Pimpinela se convirtió en uno de los dúos más influyentes de la música en español. Su repertorio incluye éxitos como “A esa”, “Dímelo delante de ella” y “Olvídame y pega la vuelta”, canciones que consolidaron una fórmula basada en diálogos dramáticos, acusaciones, reproches y rupturas narradas desde dos puntos de vista.
Ese formato permitió que el dúo se diferenciara en un mercado dominado por las carreras individuales. Lucía y Joaquín no se presentaban solamente como intérpretes de canciones románticas: escenificaban pequeñas historias en las que el público podía reconocer conflictos de pareja, celos, despedidas y reconciliaciones. La fuerza de esa propuesta dependió tanto de la composición como de la interpretación, y convirtió cada presentación en una suerte de escena teatral sostenida por la música.
Por eso, la biografía cinematográfica enfrenta un desafío particular. No bastará con ordenar fechas, discos y presentaciones. El interés del proyecto estará en explicar cómo se originó ese lenguaje y por qué logró mantenerse vigente mientras cambiaban los estilos, las plataformas de consumo y las formas de relacionarse con el público. El título elegido, “El origen de la leyenda”, apunta precisamente a ese momento de formación que antecedió al reconocimiento masivo.
La memoria de una generación como materia de cine
La historia de Pimpinela ofrece a la película una doble escala. Por un lado, está el recorrido íntimo de dos hermanos que construyeron una carrera compartida y transformaron situaciones personales en material artístico. Por otro, aparece la memoria colectiva de varias generaciones que incorporaron sus canciones a celebraciones, separaciones y momentos cotidianos.
La combinación puede ampliar el alcance del biopic, siempre que la narración evite convertir la trayectoria en una sucesión de éxitos. La influencia del dúo no se explica solamente por la popularidad de determinados temas, sino por la permanencia de un modelo narrativo reconocible. Pimpinela instaló una manera de contar el conflicto sentimental desde la confrontación directa y encontró en esa teatralidad un puente entre la canción popular y el melodrama.
La dirección de Muñoz resulta significativa en ese contexto. Sus anteriores trabajos sobre figuras musicales sugieren una aproximación centrada en los procesos de construcción de una imagen pública y en la relación entre vida privada, escenario e industria cultural. En el caso de los Galán, esa mirada deberá atender además a la naturaleza inseparable de su sociedad artística: narrar a uno sin el otro supondría perder la lógica que hizo posible al dúo.
El cine se suma a una historia que continúa activa
Mientras el proyecto avanza en su etapa de desarrollo, Pimpinela mantiene una agenda de conciertos. En octubre, Lucía y Joaquín cerrarán su gira “Noticias del amor” con presentaciones en Buenos Aires y en otros países. La coincidencia entre la actividad en vivo y la preparación de la película añade una dimensión particular: el legado que el cine intentará reconstruir todavía se encuentra en movimiento y sigue siendo interpretado por sus protagonistas.
El salto a la gran pantalla no representa, por tanto, un cierre definitivo de la carrera del dúo, sino una nueva forma de organizar su memoria. La música permitió a Pimpinela representar durante décadas los conflictos de sus personajes; el cine podrá ahora detenerse en el contexto que dio origen a esas voces. El resultado dependerá de que la película consiga mostrar no solo qué canciones hicieron famosa a la pareja de hermanos, sino también qué decisiones, tensiones y circunstancias transformaron una experiencia familiar en un fenómeno cultural duradero.
