La industria maquiladora de Tijuana perfila aumentos salariales de entre 4% y 6% para 2027, pero sin una fórmula única para toda la plantilla. Las empresas ajustarán sus decisiones a sus presupuestos, la inflación y el peso financiero de cada incremento, de acuerdo con proyecciones recopiladas por la Asociación de Recursos Humanos de la Industria en Tijuana (Arhitac).
El puesto definirá el ajuste
Fernando Becerra, presidente de Arhitac, señaló que los porcentajes previstos provienen de una encuesta entre compañías afiliadas. El dato central no es sólo el rango estimado, sino su carácter diferenciado: trabajadores operativos, supervisores y niveles gerenciales podrían recibir aumentos distintos según responsabilidades, competencia por talento y capacidad de pago de cada empleador.

La previsión abarca cerca de 100 empresas que concentran más de 117 mil trabajadores en la región de Tijuana. Por su escala, estas decisiones pueden convertirse en una referencia relevante para el mercado laboral local, aunque no constituyen un compromiso generalizado ni garantizan que todos los empleados reciban el mismo ajuste.
Presión sobre costos y retención
El rango de 4% a 6% refleja una búsqueda de equilibrio: preservar el poder de compra y retener personal en puestos críticos, sin trasladar a las compañías una carga que comprometa su operación. La diferenciación salarial permite dirigir más recursos a posiciones estratégicas, pero también eleva la importancia de que los criterios internos sean claros para evitar brechas injustificadas dentro de las plantas.
Las cifras definitivas dependerán de los presupuestos que cada empresa cierre para 2027 y de la trayectoria de la inflación. Por ahora, Arhitac advierte que los porcentajes divulgados son un promedio de expectativas, no una directriz sectorial. La evolución de los costos laborales será un factor clave para medir la competitividad de Tijuana frente a otros centros manufactureros.
