Luis de Llano quedó en libertad después de cumplir 15 horas de arresto administrativo por el caso Sasha Sokol. El productor salió del Centro de Sanciones Administrativas y de Integración Social San Fernando, en la alcaldía Tlalpan, escoltado por elementos de seguridad y sin ofrecer declaraciones a los medios.
Su salida se produjo después de que un juzgado civil de la Ciudad de México ordenara dos arrestos de 15 horas cada uno por incumplimientos distintos. Sin embargo, De Llano no permaneció recluido durante las 30 horas previstas. Las autoridades aplicaron la medida de apremio vinculada con las órdenes judiciales vigentes.

El incumplimiento que originó la medida
Las órdenes respondieron a la negativa del productor a grabar y exhibir ante el juzgado una disculpa pública dirigida a Sokol, así como a su omisión de publicar la síntesis de la sentencia que confirmó su responsabilidad civil. El fallo, ratificado por la Suprema Corte de Justicia de la Nación en junio de 2025, también le impuso el pago de una indemnización, un curso de sensibilización en materia de género y la obligación de abstenerse de referirse nuevamente a la cantante.
El arresto fue ejecutado el 2 de septiembre en la colonia Polanco, luego de meses de multas y requerimientos judiciales presuntamente desatendidos. La demanda se originó en la denuncia presentada por Sokol en marzo de 2022, cuando afirmó haber sufrido abuso sexual por parte de De Llano durante su adolescencia, mientras ambos participaban en Timbiriche.
El equipo legal de la cantante advirtió que una persistencia en el incumplimiento podría derivar en responsabilidad penal, con una pena de hasta cinco años de prisión. La advertencia delimita el alcance del caso: el arresto cumplido no representa una condena penal por los hechos denunciados, sino una medida coercitiva para hacer efectiva una sentencia civil firme.
