La dieta OMAD, que concentra toda la alimentación del día en una sola comida y prolonga el ayuno durante unas 23 horas, ganó popularidad entre figuras públicas que buscan mantener una apariencia delgada. Sin embargo, especialistas consultadas por The Telegraph advierten que su eficacia depende del balance calórico y no de la cantidad de horas sin comer.
Resultados posibles y límites
En adultos con sobrepeso u obesidad, estudios recientes indican que el ayuno intermitente puede reducir el peso, la grasa corporal y la cintura, aunque sus resultados suelen ser comparables a los de una dieta hipocalórica convencional. En los ejemplos analizados, una mujer de 73 kilos podría perder cerca de medio kilo semanal y un hombre de 86 kilos alrededor de un kilo, siempre que la ingesta diaria genere un déficit energético.

El principal problema no es solo cuánto peso se pierde, sino qué se pierde. Una restricción excesiva puede reducir la masa muscular y dificultar la recuperación, especialmente si la única comida no aporta suficientes proteínas y calorías. Aunque algunos estudios no detectaron una caída inmediata en la síntesis de proteína muscular cuando la ingesta proteica se mantiene, todavía falta evidencia sobre los efectos prolongados.
Una estrategia difícil de sostener
Con una sola comida resulta más complejo cubrir vitaminas, minerales, fibra y energía. Las deficiencias pueden manifestarse como fatiga, debilidad, irritabilidad y cabello o uñas quebradizos. La comida debería combinar proteínas magras, carbohidratos complejos, verduras y grasas saludables; aun así, la planificación no elimina todos los riesgos.
Las especialistas recomiendan especial cautela en mujeres durante la perimenopausia y la menopausia, así como en personas con diabetes o prediabetes, que solo deberían considerar este esquema con supervisión profesional. Caminar, nadar, practicar yoga o pilates puede ser más compatible con OMAD que el entrenamiento de fuerza, cuya recuperación exige una disponibilidad adecuada de nutrientes. La conclusión práctica es clara: el ayuno puede ser una herramienta para algunas personas, pero no ofrece una ventaja automática y su versión extrema puede comprometer la salud si se sostiene sin control.
