Soldados israelíes mataron en la madrugada del 25 de junio a Mustafa Al Jatib, palestino de 32 años, durante una operación en la aldea de Sarta, norte de Cisjordania. El Ejército de Israel afirma que el hombre lanzó objetos contra las tropas y que respondió con fuego tras intentos fallidos de detención. Fuentes palestinas, sin embargo, sostienen que Al Jatib se encontraba dentro de su vivienda cuando ocurrió el hecho.

La discrepancia entre ambas versiones resulta habitual en incidentes similares. El Ejército describe a cualquier palestino que arroja piedras u objetos como “terrorista”, sin distinguir entre militantes y civiles. Wafa, la agencia oficial palestina, reporta que el hombre estaba en su casa y publica imágenes de paramédicos atendiendo el cuerpo en un interior desordenado.
Patrón de redadas y víctimas
La operación formaba parte de redadas destinadas a detener a personas acusadas de lanzar piedras contra vehículos israelíes en carreteras de Cisjordania. Desde el 7 de octubre de 2023, más de 1.116 palestinos han muerto en acciones de soldados, policía y colonos israelíes en este territorio, según datos de la Oficina de la ONU para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA). Solo en lo que va de 2026 se registran más de 60 fallecidos, entre ellos 14 menores y dos mujeres.
Consecuencias predecibles
La falta de verificación independiente del vídeo y las versiones enfrentadas refuerzan un ciclo de violencia que se intensifica tras cada incidente. Las redadas israelíes, justificadas como respuesta a ataques de milicias gazatíes, generan nuevas tensiones locales y alimentan el recuento de víctimas civiles en Cisjordania.
