El presidente del Parlamento de Irán, Mohammad Bagher Ghalibaf, respondió este viernes a las declaraciones del jefe del Comando Central de EE.UU. (CENTCOM), Brad Cooper, quien afirmó que las fuerzas estadounidenses controlaban completamente el estrecho de Ormuz y habían suspendido las exportaciones iraníes de petróleo. Ghalibaf volvió a compartir un mensaje publicado en julio: «O todos venden petróleo o nadie lo hace».
El dirigente iraní añadió que, si la seguridad de Irán no está garantizada, «ninguna infraestructura estará a salvo», y sostuvo que el estrecho solo será seguro sin presencia militar estadounidense. También afirmó que la vía marítima no volverá a su estado anterior a la guerra.

Teherán insiste en que el estrecho permanece cerrado, pese a las afirmaciones de Washington, y asegura que no lo reabrirá hasta que EE.UU. «corrija su comportamiento». Las autoridades iraníes también señalan que más del 50 % de la costa del golfo Pérsico pertenece a la República Islámica y que, por ello, le corresponde gestionar el paso marítimo.
La respuesta se produce después de que el secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, anunciara el lunes la Operación «Paria Económico», descrita como la mayor ofensiva financiera contra Irán. Las nuevas amenazas de sanciones abarcan activos digitales, tecnología, oro, aviación y transporte marítimo, y contemplan excluir del sistema del dólar a quienes colaboren con Teherán.
El secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán, Mohsen Rezaei, advirtió esta semana que su país atacará «con fuerza» los intereses económicos estadounidenses si continúa el bloqueo económico y naval de los puertos iraníes. Anteriormente declaró que «ni una sola gota de petróleo» saldrá del golfo Pérsico ni del estrecho de Ormuz si EE.UU. y países vecinos emprenden una «guerra económica» contra Teherán.
