Enrique Inzunza Cázarez volvió este 31 de agosto al Senado de la República tras más de 100 días sin asistir presencialmente y reiteró que es inocente de las acusaciones formuladas en Estados Unidos por presuntos vínculos con el Cártel de Sinaloa. El senador por Sinaloa retomó su actividad antes del inicio del nuevo periodo ordinario de sesiones, previsto para el 1 de septiembre, ya como legislador independiente.

La acusación estadounidense se hizo pública el 29 de abril. El Departamento de Justicia informó entonces que la Fiscalía Federal para el Distrito Sur de Nueva York presentó cargos contra Inzunza Cázarez y otros nueve funcionarios o exfuncionarios de Sinaloa. El expediente incluye señalamientos por conspiración para importar narcóticos y armas.
Según los fiscales estadounidenses, los acusados habrían colaborado con integrantes del Cártel de Sinaloa para facilitar el tráfico de drogas hacia Estados Unidos a cambio de apoyo político y sobornos. Entre las personas mencionadas en el caso también figuran Rubén Rocha Moya y otros funcionarios y exfuncionarios vinculados con el gobierno sinaloense.
Tras conocerse el expediente, Inzunza negó los señalamientos y sostuvo que carecen de sustento. En mayo declaró que no había tenido contacto con autoridades de Estados Unidos y afirmó que atendería cualquier requerimiento únicamente de las autoridades mexicanas.
La controversia abrió cuestionamientos sobre su continuidad en la Cámara Alta. Sin embargo, el legislador mantuvo su escaño y descartó pedir una licencia indefinida. Durante los meses posteriores redujo su participación presencial; el 25 de junio intervino de forma virtual en una reunión de la Comisión de Justicia.
Días antes de su regreso, Inzunza anunció su salida del grupo parlamentario de Morena. Explicó que seguiría como senador independiente porque considera falsas las imputaciones en su contra. Su reaparición ocurre mientras no existe una sentencia que determine responsabilidad penal; el propio Departamento de Justicia estadounidense ha señalado que los cargos son alegatos y que los imputados deben considerarse inocentes hasta que se demuestre lo contrario.
