Una explosión durante las fiestas patronales de San Juan de Ocotán, en Zapopan, lesionó a 12 personas, entre ellas cuatro menores de entre uno y siete años. El incidente ocurrió cuando una chispa alcanzó artefactos de pólvora almacenados junto al castillo pirotécnico, según reportes preliminares de testigos y autoridades.

Todas las víctimas sufrieron quemaduras, escoriaciones y heridas leves por fragmentos, pero ninguna se encuentra en estado grave. Paramédicos de Protección Civil, Bomberos y Cruz Roja trasladaron a los heridos a hospitales del Área Metropolitana de Guadalajara, donde reciben atención especializada. La zona quedó acordonada de inmediato para preservar evidencias.
Patrón recurrente de riesgos
Este suceso se suma al registrado el 14 de mayo en Amatitán, donde cuatro personas fallecieron en circunstancias similares vinculadas al uso de pirotecnia. La repetición de incidentes en eventos masivos revela deficiencias persistentes en los protocolos de almacenamiento y supervisión, pese a que las autoridades municipales aseguran haber reforzado medidas tras la tragedia anterior.
Investigación en curso
La Jefatura de Investigación de Incendios asumió el peritaje técnico para determinar responsabilidades exactas. Mientras tanto, el saldo de lesionados en estado regular y la ausencia de fallecimientos contrastan con la magnitud del estallido, lo que subraya la necesidad de evaluar si las regulaciones vigentes bastan para prevenir daños en celebraciones patronales de alta concurrencia.
