Kelly Lee Brower confesó el asesinato de Yolanda Herrera, una joven de 23 años que fue hallada muerta en 1981 tras salir de un bar en Universal City, Estados Unidos. Brower fue identificado mediante análisis de ADN y detenido en Arizona. Actualmente permanece a la espera de ser extraditado a Texas, donde enfrenta una orden de arresto obtenida por el Departamento de Policía de Cottonwood.

El crimen quedó sin resolver durante décadas
Herrera tenía 23 años cuando salió de un bar en Universal City en 1981. Después fue encontrada muerta. Las pruebas recogidas durante la autopsia, entre ellas muestras de semen y raspados de uñas, permanecieron vinculadas a la investigación mientras el caso seguía sin una resolución durante los años posteriores.
Esos indicios adquirieron un nuevo valor en 2026, cuando fueron sometidos a análisis genéticos. El laboratorio Bode Technology y Othram, empresa especializada en genealogía forense y genética, participaron en el proceso que permitió establecer una coincidencia con Kelly Lee Brower.
La coincidencia de ADN impulsó el arresto
La identificación genética proporcionó a los investigadores un nombre relacionado con las muestras conservadas desde la autopsia. Con esa información se obtuvo una orden de arresto en Texas a través del Departamento de Policía de Cottonwood. Brower fue localizado y arrestado en Arizona, según informó People.
La Oficina del Sheriff del Condado de Yavapai confirmó que el sospechoso aguarda el proceso de extradición a Texas. La información disponible no precisa cuándo será trasladado ni cuáles serán las siguientes actuaciones judiciales, pero sí establece que el arresto se produjo después de que los análisis genealógicos vincularan las evidencias del caso con Brower.
La familia recibió la noticia
La cabo Caitlin Brown comunicó la identificación y el arresto a la familia de Herrera. Tras hacerlo, describió la experiencia como “surrealista” y dijo que poder entregar esa noticia después de 45 años era motivo de orgullo y alegría. Sus palabras reflejaron el significado del avance para los familiares, que recibieron una actualización decisiva sobre una investigación iniciada en 1981.
El caso permanece ahora ligado al procedimiento de extradición y a la orden de arresto emitida en Texas. La confesión atribuida a Brower se produjo después de su identificación mediante ADN, mientras las muestras obtenidas durante la autopsia continúan siendo el elemento forense que conectó la investigación con el sospechoso detenido en Arizona.
