Los Seattle Seahawks cerraron una venta valuada en 9 mil 612 millones de dólares, la mayor operación registrada en la historia de la NFL. La transacción, aprobada por unanimidad por los propietarios de la liga el 26 de agosto y formalizada el 3 de septiembre, incorpora al empresario Gonzalo Hevia Baillères y a la familia Aramburuzabala como copropietarios minoritarios.
El control de la franquicia quedará en manos de la familia Khosla: Neeru Khosla será la propietaria controladora, Vinod Khosla presidirá el grupo y Neal Khosla ocupará la vicepresidencia. El dato central no es sólo la presencia mexicana, sino la escala de valoración: Seattle supera con amplio margen los cerca de 6 mil 50 millones de dólares pagados por los Washington Commanders en 2023.

Inversión sin cifras públicas
Hevia Baillères fundó HBeyond, firma con presencia en Nueva York, Ciudad de México y Miami que invierte en tecnología, entretenimiento y deporte. Su trayectoria se desarrolló fuera de Grupo BAL, el conglomerado ligado a su familia. Por su parte, los Seahawks sólo identificaron a la otra parte mexicana como “Aramburuzabala Family”, sin detallar a los integrantes participantes ni el vehículo financiero utilizado.
La familia Aramburuzabala construyó su patrimonio a partir de Grupo Modelo y posteriormente diversificó sus inversiones hacia tecnología, inmuebles y capital privado. María Asunción Aramburuzabala, presidenta de Tresalia Capital, es su figura pública más conocida, aunque el anuncio no confirma que haya adquirido acciones de manera individual.
La falta de información sobre el porcentaje comprado y los montos aportados impide medir el peso real de ambos inversionistas dentro del club. Sí confirma, sin embargo, que la NFL continúa atrayendo capital internacional hacia participaciones minoritarias, mientras preserva estructuras de control concentradas. Los recursos de la venta del patrimonio de Paul Allen, dueño desde 1997 y fallecido en 2018, serán destinados a causas filantrópicas, conforme a sus instrucciones.
