El representante a la Cámara Daniel Briceño afirmó que Gustavo Petro tendría a Bogotá como una prioridad política tras dejar la Presidencia y no descartó que pueda aspirar nuevamente a la Alcaldía o respaldar a otro candidato. Según el congresista del Centro Democrático, la izquierda buscaría recuperar influencia en las elecciones regionales del 31 de octubre de 2027, con la capital como una de sus principales apuestas.

En una entrevista con Caracol Radio, Briceño sostuvo que Petro actuaría en Bogotá “como si se fuera a presentar”, aunque admitió no saber si finalmente inscribiría su candidatura. El representante planteó que el exmandatario podría ceder ese espacio a una figura como María José Pizarro u otra persona del Pacto Histórico. Para Briceño, el interés estaría ligado a la necesidad de reconstruir el caudal político del petrismo después de la derrota que, según su lectura, sufrió ese sector en las presidenciales y en los comicios locales de 2023.
El peso de la Alcaldía
La advertencia de Briceño se centra en la capacidad administrativa y presupuestal de Bogotá. El congresista recordó que la ciudad cuenta con un presupuesto cercano a los $50 billones, unos 25.000 funcionarios y 70.000 contratistas. En su declaración, consideró que esos recursos podrían ser usados como plataforma de oposición frente al Gobierno nacional, en vez de concentrarse en la gestión distrital.
El representante dijo que no se debería “entregar en bandeja de plata” la Alcaldía al Pacto Histórico y llamó a los sectores de derecha a asumir responsabilidad en la construcción de una alternativa para la capital. También mencionó a Cali y al Valle como territorios relevantes en la estrategia que atribuye al petrismo, aunque su énfasis estuvo en Bogotá por el tamaño de su administración y su incidencia en la política nacional.
Infraestructura y relación con el Gobierno
Briceño advirtió que un eventual regreso de Petro a la Alcaldía, o la llegada de una administración alineada con él, podría generar tensiones con el Ejecutivo de Abelardo de la Espriella. En particular, aseguró que Petro se ha opuesto a la ampliación de la Autopista Norte y ha cuestionado la primera línea del Metro de Bogotá. A juicio del congresista, esas diferencias podrían afectar la continuidad de proyectos estratégicos para la ciudad.
También planteó que Bogotá podría quedar aislada del Gobierno nacional en un escenario de confrontación política. Esa es una valoración de Briceño, quien contrastó esa posibilidad con el modelo de coordinación entre alcaldes, gobernadores y Gobierno central que, según dijo, ha propuesto el actual mandatario. El representante sostuvo que el objetivo de una eventual estrategia regional del petrismo sería recuperar posiciones para la elección presidencial de 2030.
Diferencias dentro del Centro Democrático
La posición de Briceño sobre Bogotá aparece en medio de desacuerdos dentro de su propio sector político. El congresista afirmó que en los últimos meses ha tenido más contradicciones dentro de su espectro que con sectores externos y señaló que ha pedido respeto por su independencia. Además, marcó distancia de la afirmación de Paloma Valencia, quien dijo que el Centro Democrático no es un partido de derecha.
“A mí sí no me da pena decir que yo soy de derecha”, expresó Briceño, al defender su ubicación ideológica y su visión económica. También reveló que mantiene diferencias con Álvaro Uribe sobre asuntos relacionados con Bogotá, aunque señaló que el expresidente le ha permitido conservar su propia posición. Al referirse a quienes cuestionan sus posturas, Briceño evitó llamarlos enemigos y los definió como contradictores.
