Madrid, 26 jun (EFE).- El Ministerio de Asuntos Exteriores ha actualizado el balance de víctimas españolas registradas tras el terremoto que sacudió Venezuela el pasado 24 de junio. La cifra de fallecidos se mantiene en cuatro, mientras que el número de desaparecidos asciende ahora a 106 y catorce personas han sido localizadas bajo los escombros. Fuentes del departamento señalan que estos catorce casos constituyen la prioridad absoluta de los equipos de rescate enviados desde España en un avión del Ejército del Aire.
El seísmo, de magnitud 6,8 según el Servicio Geológico de Estados Unidos, tuvo su epicentro a 18 kilómetros al norte de Caracas y provocó el derrumbe parcial de varios edificios residenciales y hoteles en zonas frecuentadas por turistas y residentes extranjeros. Aunque las autoridades venezolanas no han facilitado aún un balance global definitivo, la embajada de España en Caracas ha confirmado que la mayoría de los desaparecidos se encontraban en el área metropolitana de la capital y en la región costera de La Guaira.
Cronología de la respuesta española
Apenas dos horas después del primer aviso de la embajada, el Centro de Operaciones de Emergencia del Ministerio activó el protocolo consular. A las 03:15 del día 25 despegó desde la base aérea de Torrejón un Airbus A400M con 42 efectivos especializados en rescate urbano, dos perros adiestrados y material de detección sísmica. El vuelo aterrizó en Maiquetía a las 09:40 hora local, donde los equipos fueron recibidos por personal de Protección Civil venezolano y trasladados directamente a las zonas más afectadas.
Durante la tarde del 25 y la madrugada del 26, los rescatistas españoles colaboraron con brigadas locales en la estabilización de estructuras inestables y en la búsqueda de señales vitales mediante sensores acústicos. Hasta el momento se han extraído con vida a tres ciudadanos españoles que permanecían atrapados; los catorce localizados bajo los escombros siguen siendo monitorizados mientras se evalúa la viabilidad de un acceso seguro.

Contexto y desafíos operativos
Venezuela atraviesa desde hace años una crisis de infraestructuras que complica cualquier operación de gran escala. Muchas edificaciones carecen de planos actualizados y el suministro eléctrico irregular dificulta el uso de maquinaria pesada durante la noche. Los equipos españoles han debido adaptarse a estas limitaciones trabajando en turnos de seis horas con generadores portátiles y estableciendo puntos de coordinación compartidos con bomberos venezolanos y voluntarios de la Cruz Roja.
El Ministerio de Asuntos Exteriores mantiene abierta una línea telefónica de atención a familiares que ha recibido más de 340 llamadas desde la tarde del 24 de junio. Paralelamente, la embajada ha habilitado un registro online para que cualquier español presente en el país comunique su situación. Hasta las 08:00 de hoy, 287 personas han confirmado encontrarse a salvo, aunque muchas de ellas permanecen sin acceso a vuelos de repatriación debido al cierre temporal del aeropuerto internacional.
Perspectivas de los próximos días
Las autoridades españolas prevén que la fase de rescate activo se prolongue al menos 72 horas más, plazo tras el cual las probabilidades de encontrar supervivientes disminuyen drásticamente. Mientras tanto, el Gobierno estudia el envío de un segundo contingente médico y de apoyo psicológico para atender a los supervivientes y familiares que se desplacen a Venezuela. La cooperación con Caracas se desarrolla sin incidentes diplomáticos, aunque fuentes consultadas reconocen que la falta de datos oficiales completos por parte de las autoridades locales ralentiza la tarea de identificación.
El balance definitivo de afectados españoles dependerá en gran medida de la información que sigan aportando los consulados honorarios en Maracaibo, Valencia y Puerto La Cruz. Por ahora, la prioridad declarada sigue siendo la localización y extracción de las catorce personas atrapadas bajo los escombros.
