Amaia Montero volvió a interpretar “Rosas” junto a La Oreja de Van Gogh durante la edición 2026 de Premios Juventud, en Marbella, en una de las actuaciones más esperadas de la ceremonia. La presentación reunió nuevamente a la vocalista y a la formación con la que alcanzó sus mayores éxitos, y provocó una respuesta especialmente emotiva entre los asistentes, que acompañaron la canción con coros y aplausos.
La actuación se produjo después de que el grupo anunciara el regreso de Montero, una decisión que puso fin a casi una década de separación artística. Desde el anuncio, realizado en mayo de 2026, La Oreja de Van Gogh ha ofrecido 16 conciertos en España, de acuerdo con la información difundida sobre su nueva etapa. La aparición en Premios Juventud amplió la dimensión pública de ese reencuentro al situarlo ante una audiencia internacional y dentro de una de las principales celebraciones de la música popular en español.
Una canción asociada a la primera etapa del grupo
“Rosas” fue publicada en 2003 como parte del álbum Lo que te conté mientras te hacías la dormida. La pieza se convirtió en una de las composiciones más reconocibles de La Oreja de Van Gogh y en un referente del pop español de comienzos de siglo. Su interpretación en Marbella no solo recuperó una canción de amplio impacto comercial, sino también una etapa concreta de la trayectoria de la banda, marcada por la voz de Montero y por una fórmula melódica que mantuvo presencia en la memoria de varias generaciones.
Durante la presentación, Montero conservó el estilo vocal que la identificó durante sus años con el grupo. La reacción del público reflejó el peso que la canción todavía tiene dentro del repertorio de la agrupación: los asistentes corearon la melodía y convirtieron el número musical en uno de los pasajes más comentados de la noche. La respuesta también evidenció que el interés por el regreso no depende únicamente de la novedad del anuncio, sino de la vigencia emocional de un catálogo construido hace más de 20 años.

El reencuentro llega tras años de cambios
Montero dejó La Oreja de Van Gogh después de la etapa que culminó con el álbum Guapa. Posteriormente, Leire Martínez asumió la voz principal de la banda, que continuó su actividad discográfica y en directo durante los años siguientes. La separación dio lugar a dos trayectorias diferenciadas: por un lado, la carrera individual de Montero; por otro, la continuidad del grupo con una nueva cantante.
El regreso anunciado en 2026 representa, por tanto, una modificación relevante en la historia reciente de la formación. No se trata únicamente de la recuperación de una integrante original, sino de la reactivación de una asociación artística que permaneció detenida durante un periodo prolongado. La agenda de conciertos en España y la actuación en Premios Juventud sugieren que el reencuentro ha sido planteado como una etapa activa, aunque la información disponible no detalla todavía todos sus planes discográficos o la duración prevista de la colaboración.
La decisión también ha despertado interés por el equilibrio entre nostalgia y continuidad. Para el público que conoció al grupo en los primeros años de la década de 2000, escuchar “Rosas” nuevamente con Montero funciona como una referencia directa a aquella etapa. Para los seguidores más recientes, la presentación ofrece una oportunidad de acercarse a una parte esencial del repertorio de La Oreja de Van Gogh. En ambos casos, el impacto depende de una canción ampliamente reconocida y de una interpretación que conecta el pasado del grupo con su actividad actual.
Reconocimiento por trayectoria y labor social
Después de su participación musical, La Oreja de Van Gogh recibió en Premios Juventud 2026 el reconocimiento especial “Agente de Cambio”. La distinción estuvo relacionada con sus 30 años de trayectoria y con su labor de apoyo a iniciativas sociales, entre ellas las fundaciones Guitarras Solitarias y Cadena 100 por ellas.
El reconocimiento añadió otro componente a la presencia de la banda en la ceremonia. Además de celebrar su repertorio y el regreso de Montero, el acto puso en primer plano la relación del grupo con proyectos de carácter solidario. La cantante destacó el trabajo de las fundaciones respaldadas y señaló que continuarán colaborando con ellas, una declaración que vincula la nueva etapa musical con compromisos que trascienden los escenarios.
La noche de Marbella dejó así dos imágenes complementarias: la recuperación de “Rosas” como símbolo de una de las etapas más influyentes del pop en español y la reivindicación de la trayectoria colectiva de La Oreja de Van Gogh. El recibimiento del público y la conversación generada en redes sociales muestran el interés que mantiene el grupo, aunque la evolución definitiva de este regreso dependerá de sus próximos conciertos, de la posible publicación de nuevo material y de la manera en que la banda articule sus distintas etapas.
