El final de las vacaciones devuelve a muchos ciudadanos a la rutina, a la casa, a los amigos y al horario laboral. Para hacer más llevadero ese paso, una selección de canciones propone un recorrido que empieza en la puerta del hogar y termina con una nota de confianza: de Dolly Parton a Bob Dylan, pasando por Amaral, Carole King, Dr. Feelgood o Bill Withers.

El primer obstáculo es el reloj. Nine To Five, de Dolly Parton, sigue siendo una referencia inmediata para quienes vuelven al trabajo y a sus horarios. Frente a esa perspectiva, Goin’ Back, de Nils Lofgren, aporta una mirada más luminosa sobre el regreso: la vuelta no tiene por qué ser únicamente una pérdida del descanso, sino también la recuperación de lugares y vínculos cotidianos.
La siguiente parada está en casa. Graham Nash evocó junto a Joni Mitchell unas habitaciones iluminadas por el sol de la tarde, mientras que Dr. Feelgood llevó la vuelta al hogar a un terreno mucho más urgente en Going Back Home. La banda de Wilko Johnson, adelantada al punk por su electricidad y velocidad, canta desde una resaca extrema: cuando el mundo deje de dar vueltas, queda volver a casa.
Madness ofrece una versión menos apacible en Our House. Su vivienda está llena, es ruidosa y siempre ocurre algo, con el ska jamaicano como telón de fondo. Carole King, en cambio, sitúa Home Again en la nostalgia. Incluida en Tapestry, la canción presenta el hogar como el lugar al que se desea regresar cuando el frío y la soledad pesan demasiado.
Una vez recuperada la casa, el regreso pasa por los amigos. You’ve Got a Friend, de James Taylor, conserva el tono íntimo de quien promete estar disponible en los momentos difíciles. Esa idea reaparece en I’ll Be There For You, de The Rembrandts, la sintonía de Friends: una declaración de apoyo mutuo que quedó asociada a una de las series más populares de la televisión.
Amaral pone ese reencuentro en la calle con Marta, Sebas, Guille y los demás, conocida popularmente como Son mis amigos. La canción del dúo zaragozano recuerda las horas compartidas y sitúa la amistad por encima de todo. Bill Withers completa ese tramo con Lean on Me, donde el apoyo no es una frase abstracta: cuando alguien no se siente fuerte, el amigo se ofrece a ayudarle a seguir.
El siguiente momento llega con los propósitos habituales de septiembre: dieta, gimnasio o idiomas. Randy Travis sirve de advertencia con la idea de que el camino al infierno está pavimentado de buenas intenciones. Badfinger plantea una alternativa más directa en Come and Get It, composición de Paul McCartney que llevó al grupo al éxito en 1969: si se quiere algo, conviene ir a buscarlo antes de que desaparezca.
La historia de Badfinger acabó lejos de aquella promesa inicial. Pese al éxito de Without You, la banda no recibió el reconocimiento económico esperado por su obra y dos de sus líderes se suicidaron. Joe Jackson cambia el enfoque en Steppin’ Out: ante la rutina y las expectativas, salir de noche y divertirse aparece como una forma de tomar aire.
El recorrido concluye con I Shall Be Released, de Bob Dylan junto a The Band y otras figuras. Su letra imagina una liberación que puede llegar cualquier día. Tras la vuelta de las vacaciones, la selección deja también el deseo expresado por Tom Petty: que, estén donde estén, quienes regresan encuentren lo mejor y aquello que buscan.
