Durante el operativo de seguridad previo al partido entre México y Ecuador, la Policía de la Ciudad de México detuvo a 20 personas en las inmediaciones del Estadio de la Ciudad de México. De ellas, 17 enfrentan cargos por reventa de boletos, una práctica que persiste en eventos de alto perfil y genera pérdidas económicas tanto para la federación como para aficionados legítimos.

Los tres detenidos restantes portaban 40 tarjetas de recarga, un tarjetón y dos gafetes de acreditación posiblemente falsos, además de dos terminales de cobro. Estos elementos sugieren intentos de fraude que van más allá de la simple reventa y podrían vincularse a redes organizadas que operan en torno a partidos de selecciones nacionales.
Escala del operativo y servicios complementarios
La Secretaría de Seguridad Ciudadana reportó 9 mil 390 atenciones ciudadanas y 310 atenciones prehospitalarias durante el partido, el FIFA Fan Fest y los festivales futboleros. Estas cifras revelan que el despliegue policial no se limitó a la represión, sino que incluyó orientación a turistas y apoyo médico, demostrando una estrategia integral que busca minimizar incidentes sin afectar la experiencia del público.
El hallazgo de materiales falsificados y terminales de pago apunta a un problema estructural: la falta de controles tecnológicos más estrictos en la venta de entradas y acreditaciones. En eventos de esta magnitud, la reventa y el fraude representan riesgos de seguridad que van desde aglomeraciones hasta posibles infiltraciones no autorizadas.
La detención de 20 personas en un solo operativo confirma que las medidas preventivas siguen siendo necesarias, aunque su efectividad dependerá de la capacidad de las autoridades para desmantelar las cadenas de suministro detrás de estos delitos.
